17.10.10

Los militares no estaban solos: empresas y represión


"Desde los comienzos del régimen militar argentino se advirtió que la conducción de la represión se realizó en muchos casos en forma coordinada entre las fuerzas armadas y los sectores empresariales que querían eliminar a los trabajadores de sus empresas comprometidos en la actividad sindical y mejoramiento de las condiciones laborales de sus compañeros."

"Casi todas las fábricas importantes fueron ocupadas por las fuerzas de seguridad. Tal fue el caso de la empresa norteamericana Ford Motors. Una guarnición del CuerpoIl del Ejército permaneció varios meses en el campo de deportes de la planta de Pacheco (Pcia de Bs As)."

"La coordinación "carne y uña" entre los militares y la administración de la Ford Motor Company convirtió a la fábrica en la apoteosis de la brutalidad contra los trabajadores."

"Los dirigentes sindicales A. Sánchez y J. Amoroso fueron llamados el día antes del golpe a una reunión con los cabecillas del departamento de Relaciones laborales en la que les leen un papel exortartándolos a trabajar en sus tareas olvidándose de todo tipo de reclamos gremiales."

"Esta reunión ha terminado. Amoroso, déle saludos a Camps." Cuando los trabajadores preguntaron quién era ese hombre -el Coronel Camps Jefe de la Policía Bonaerense, que más tarde se jactó de ser responsable de unas cinco mil muertes- los jefes de la Ford se echaron a reir. 'Ya se van a enterar', replicaron."

"Tres días más tarde, Amoroso, Sánchez y otros dirigentes fueron secuestrados de sus casas por hombres armados que llevaban tarjetas tomadas de los archivos de la oficina de personal de Ford."

Andersen, Martín: "Lo que es bueno para Ford" en 'Dossier Secreto', Bs.As., Planeta, 1993. Fuente: www.elhistoriador.com.ar

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16.10.10

Nobel de la guerra para los señores del «Nobel de la Paz»

Ignorando las instrucciones que dejara el propio Alfred Nobel, el jurado del premio Nobel ya no está recompensando el coraje en el trabajo por la paz sino la utilidad mediática al servicio del imperialismo. La lista de los más recientes laureados con ese premio no es más que una enumeración de personalidades que sirven de coartada a la aplicación de políticas coercitivas y de pretexto para justificar las guerras. El más reciente es el premio Nobel de la Paz de 2010, concedido a un «disidente» chino como medio de justificar la política de containement en contra de China, señala el filósofo Domenico Losurdo.



Un recio debate se ha desatado en Australia en las últimas semanas.
En un artículo publicado en Quartely Essay y del que se adelantaron algunos aspectos en el The Australian, Hugh White lanzó un llamado de advertencia sobre una serie de inquietantes procesos actualmente en marcha:
ante el ascenso de China, Washington está respondiendo con la tradicional política de containment (se puede traducir como política de contención), mediante el amenazante fortalecimiento de su potencial y sus alianzas militares.

En respuesta, Pekín no se deja intimidar ni «contener». Todo lo anterior puede provocar en Asia una polarización de alianzas adversarias y dar lugar al surgimiento de «un riesgo real y creciente de guerra de grandes proporciones e incluso de guerra nuclear».
El autor de esta advertencia está lejos de ser un don Nadie. Tiene en su aval una larga carrera como analista en cuestiones de defensa y de política exterior y forma parte, en cierta forma, del establishment intelectual. No por casualidad su artículo ha desatado un debate nacional, en el que también ha participado la primera ministra, Julia Gillard, quien ha reafirmado la necesidad del vínculo privilegiado con Estados Unidos.

Pero los sectores extremistas australianos han ido mucho más lejos al afirmar que hay que comprometerse a fondo con una Gran Alianza de las democracias contra los déspotas de Pekín. No queda duda alguna. La ideología de la guerra contra China se basa en una ideología existente desde hace mucho que justifica y hasta celebra las agresiones militares y las guerras de Occidente en nombre de la «democracia» y de los «derechos humanos».

Y ahora resulta que se otorga el «Premio Nobel de la Paz» al «disidente» chino Liu Xiaobo. Esa maniobra no podía producirse en momento más oportuno, sobre todo teniendo en cuenta la amenaza de guerra comercial esgrimida contra China, ahora de manera abierta y solemne, por el Congreso de Estados Unidos.

China, Irán y Palestina

Entre los primeros en felicitarse por la selección de los señores de Oslo estuvo la señora Shirin Ebadi, quien inmediatamente añadió aún más sal a la sopa:
«China no sólo es un país que viola los derechos humanos. Es también un país que apoya y ayuda a numerosos regímenes que los violan, como los que están en el poder en Sudán, en Birmania, Corea del Norte, Irán…»
Agregó además que es un país responsable de la «gran explotación de los obreros». Por lo tanto, hay que boicotear «los productos chinos» y «limitar al máximo los intercambios económicos y comerciales con China» [1].

Digámoslo una vez más: la contribución a la ideología de la guerra emprendida en nombre de la «democracia» y de los «derechos humanos» no puede ser más clara, y la declaración de guerra comercial es evidente.
Entonces, ¿por qué se le otorgó el «Premio Nobel de la Paz» en 2003 a Shirin Ebadi? Se le dio ese premio a una señora cuya visión de las relaciones internacionales es maniquea. En su lista de violaciones de los derechos humanos no hay cabida para Abu Ghraib ni para Guantánamo, ni para los bombardeos y guerras desatados con pretextos falsos y mentiras, ni para el uranio empobrecido, ni para los embargos con características genocidas que desafían a la aplastante mayoría de los miembros de la ONU y de la comunidad internacional…

En cuanto a la «gran explotación de los obreros» en China, es indudable que Shirin Ebadi habla a tontas y a locas. El gran país asiático ha salvado a cientos de miles de mujeres y hombres del hambre a la que habían sido condenados, en primer lugar, por la agresión y por el embargo que había proclamado Occidente.

En estos días se puede leer en todos los órganos de prensa que los salarios de los obreros están progresando a un ritmo bastante rápido. En todo caso, si bien el bloqueo contra Cuba afecta exclusivamente a los habitantes de esa isla, un posible embargo contra China provocaría una crisis económica planetaria, con consecuencias devastadoras incluso para las masas populares occidentales, y habría que decirle adiós a los derechos humanos (o por lo menos a los derechos económicos y sociales).

No cabe duda. La señora que recibió el «Premio Nobel de la Paz» en 2003 es una ideóloga de la guerra, mediocre y provinciana.
¿Quisieron acaso recompensar así a una activista que, no en el plano internacional pero sí al menos dentro de Irán, afirma ser una defensora de los derechos humanos?
De ser esa la intención de los señores de Oslo, habrían tenido que darle el premio Nobel a Mohamed Mosadegh, el hombre que, a principios de los años 1950, se comprometió a construir un Irán democrático pero que, por atreverse a nacionalizar la industria petrolera, fue derrocado mediante un golpe de Estado organizado por Gran Bretaña y Estados Unidos, los mismos países que hoy se erigen en campeones de la «democracia» y de los «derechos humanos».

¿Acaso trataron los señores de Oslo de recompensar a algún valiente opositor de la feroz dictadura del chah, que contó con el apoyo de los habituales pero improbables campeones de la causa de la «democracia» y de los «derechos humanos»?
¿Por qué le dieron entonces el «Premio Nobel de la Paz» a Shirin Ebadi en 2003?

En aquel momento, mientras el interminable martirio del pueblo palestino se recrudecía aún más, ya se perfilaba claramente la cruzada contra Irán.
Atribuir un reconocimiento a una militante palestina hubiese sido una verdadera contribución a la causa de la distensión y de la paz en el Medio Oriente.

¿No hay acaso militantes palestinos «no violentos»?
Es difícil calificar de «no violento» a Obama, el líder de un país que está metido en varias guerras a la vez y que gasta en armamento, él sólo, tanto dinero como todos los demás países del mundo juntos.
En todo caso, en Palestina no escasean los «no violentos», y son no violentos todos los militantes que desde todo el mundo llegan a Palestina para defender a sus habitantes contra una abrumadora violencia y que han sido incluso aplastados por los tanques o los buldózeres del ejército ocupante.

Sin embargo, los señores de Oslo prefirieron recompensar a una militante que desde entonces no ha dejado de atizar el fuego de la guerra contra Irán, en primer lugar, y que ahora hace lo mismo contra China.
Luego de la consagración y la transfiguración de Liu Xiaobo, el presidente estadounidense intervino rápidamente, y pidió la liberación inmediata del «disidente».

¿Por qué no libera, mientras tanto, a los detenidos sin juicio que se encuentran en Guantánamo?
¿O por qué no presiona al menos a favor de la liberación de los innumerables palestinos, que a veces son apenas adolescentes, encarcelados por Israel, como reconoce incluso la prensa occidental, en espantosos complejos carcelarios?

Los señores de Oslo, Estados Unidos y China

Obama es otro caso de «Premio Nobel de la Paz» que reúne características bastante singulares. Cuando lo recibió, el año pasado, había declarado que tenía intenciones de reforzar la presencia militar de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán y de impulsar las operaciones de guerra.

Ya después de recibir el espaldarazo que constituye el prestigioso reconocimiento que había recibido en Oslo, Obama fue fiel a su palabra. Son ahora más numerosos que en la época de Bush los escuadrones de la muerte que, desde el cielo, «eliminan» «terroristas», potenciales «terroristas» y sospechosos de «terrorismo».

Los helicópteros y aviones sin piloto que se desempeñan como escuadrones de la muerte son también numerosos en Pakistán, como también son numerosas las víctimas «colaterales» que provocan. La indignación popular es tan grande y se extiende tanto que hasta los propios gobernantes de Kabul e Islamabad se sienten obligados a protestar ante Washington. Pero Obama no se deja impresionar. ¡Y sigue exhibiendo su «Premio Nobel de la Paz»!

En estos últimos días se filtró una noticia escalofriante. Hay en Afganistán militares estadounidenses que matan civiles inocentes por diversión y que conservan alguna parte del cuerpo de sus víctimas como recuerdo de caza.
La administración estadounidense se apresuró inmediatamente a bloquear la difusión de más detalles y, sobre todo, de las fotos.

Conmocionada, la opinión pública estadounidense e internacional hubiese podido decidirse a presionar por el fin de la guerra en Afganistán. Para poder continuar esa guerra, y hacerla aún más dura, el «Premio Nobel de la Paz» prefirió asestar también un golpe a la libertad de prensa.

También podemos hacer aquí una observación de carácter general. Durante el siglo 20, Estados Unidos es el país que más repetidamente ha visto a sus estadistas recibir el «Premio Nobel de la Paz»:
- Theodore Roosevelt, el mismo que estimaba que el único indio «bueno» era un indio muerto;
- Henry Kissinger, el protagonista del golpe de Estado en Chile y de la guerra de Vietnam;
- James Carter, el promotor del boicot contra los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980, y de la prohibición de exportar trigo a la URSS cuando la intervención en Afganistán contra los freedom fighters musulmanes; y
- Barack Obama, quien ahora interviene contra los freedoms fighters –convertidos entretanto en terroristas– y utiliza contra ellos una monstruosa maquinaria de guerra.

Veamos ahora, por otro lado, cómo se posicionan los señores de Oslo cuando se trata de China. Ese país, que representa a una cuarta parte de la humanidad, no se ha visto implicado en ninguna guerra en los últimos 30 años y ha promovido un desarrollo económico que al liberar de la miseria y el hambre a cientos de millones de hombres y mujeres les ha dado acceso, en todo caso, a los derechos económicos y sociales.

Pero los señores de Oslo sólo se han dignado a tomar en cuenta a ese país para otorgar tres premios a tres «disidentes»:
en 1989, le entregaron el «Premio Nobel de la Paz» al 14º Dalai Lama, quien abandonó China hace ya 30 años;
- en 2000 le dieron el Nóbel de literatura a Gao Xingjan, escritor que ya por entonces era ciudadano francés;
- en 2010 le otorgan el «Premio Nobel de la Paz» a otro disidente que, después de haber vivido en Estados Unidos e impartido clases en la Universidad de Columbia, regresa a China «rápidamente» [2] para participar en la revuelta (ciertamente no pacífica) de la Plaza Tiananmen.

Aún hoy en día, ese personaje habla de su pueblo de la siguiente manera:
«Nosotros los chinos, tan brutales» [3]. O sea, para los señores de Oslo la causa de la paz está representada por un país (Estados Unidos) que se cree a menudo investido de la divina misión de guiar el mundo, que ha instalado y sigue instalando amenazadoras bases militares a través de todo el planeta.

Pero en China, que no tiene ninguna base militar en el extranjero, país con una civilización milenaria y que al cabo de un siglo de humillaciones y de miseria impuestos por el capitalismo está recuperando su antiguo esplendor, los representantes de la causa de la paz –y de la cultura– son sólo tres «disidentes» que ya no tienen mucho que ver con el pueblo chino y que ven a Occidente como el único faro que ilumina el mundo.

Es indudable que estamos viendo, en la política de los señores de Oslo, el resurgimiento de la antigua arrogancia colonialista e imperialista.

Mientras resuenan en Australia voces inquietas ante los riesgos de guerra, en Oslo se da un nuevo brillo a una ideología de guerra de funesta recordación:
recordemos que las guerras del opio fueron elogiadas en su época por J. S. Mill como una contribución a la causa de la «libertad» y del «comprador» además de la del vendedor (de opio), mientras que Tocqueville la presentaba como una contribución a la causa de la lucha contra el «inmovilismo» chino.

No son muy diferentes las consignas que hoy agita la prensa occidental, prensa que –dicho sea de paso– no se cansa de denunciar el eterno despotismo oriental.
Por muy nobles que sean sus intenciones, el comportamiento real de los señores del «Premio Nobel de la Paz» sólo merece hoy en día el Nóbel de la guerra.



Domenico Losurdo

Filósofo e historiador comunista, profesor en la universidad de Urbino (Italia). Última obra publicada en francés: "Nietzsche philosophe réactionnaire: Pour une biographie politique".

Fuente: Red Voltaire
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7.10.10

Fallo de la Corte: "en la búsqueda de armonía y equilibrio en la decisión" (Gustavo Arballo)


En mayo 17 dijimos que la Corte iba a hacer lo que hizo, revocar la cautelar de la familia de casos (r) "Diputado Thomas" y mantener la concedida a Clarín por el tema del plazo de desinversión (art. 161 Ley de Medios: un año corrido para vender las licencias que se tienen en exceso de las parmitidas). Lo primero lo hizo en junio (comentamos entonces "el fin de las cautelares suspensivas erga omnes"), ahora hace lo otro.

Hemos escrito mucho sobre Ley de Medios, incluso hicimos una vista previa de este fallo de Corte acá, arengando por una resolución más jugada que el latiguillo de en cautelares no intervengo. El fallo es en líneas gruesas eso, aunque hay alguito más que eso, un matiz, que es potencialmente operativo.


Editandose el caso.

Antes de resolver el caso, la Corte fue precisa y explícita en decir qué es lo que va a resolver. Distingue tres temas: (1) ¿están bien los límites de acumulación de las licencias? (2) Suponiendo que sí: ¿está bien que se obligue a desinvertir? (3) Suponiendo que sí: ¿está bien el plazo de un año?.

La Corte Suprema arrincona la cautelar al punto en el que fue trabada, vale decir, el (3). Es una forma de esquivar lo más posible el contacto físico con los espinosos temas (1) y(2), sobre los que calla. Calla no significa ni bien, ni mal: es silencio.

Podrá decirse que "callar" no fue una decisión, que no tenía competencia para hacerlo. Pero no es tan así: existen muchos casos de Cortes ansiosas, que obiter dicta o por mera intención resolutiva hubieran extendido su pronunciamiento y dicho, o insinuado, cosas sobre los otros puntos.

Esta no, sigue el minimalismo de Cass Sunstein, digamos. Aunque no sé que diría Cass Sunstein si pensara su minimalismo en el escenario de medidas cautelares.




El título de este post


"En la búsqueda de armonía y equilibrio en la decisión"
. Así empieza el considerando 7º.

No creo hacer una lectura muy retorcida si digo que hay algo vagamente culposo, que sólo se busca, de algún modo, lo que no se tiene. Alguien en la Corte pensó que un mero rechazo "en seco" del recurso del Gobierno (lo que firmaron Petracchi y Argibay) podía ser algo injusto, especialmente si la cautelar quedaba petrificada.

Por eso en ese considerando 7º la Corte hace algo que no estaba en el guión de los camerlengos informantes que pronosticaban resultados y firmas. Que parece inconsistente con la idea base del fallo de que el Tribunal no es órgano de apelación para pasos provisorios del proceso, como cautelares, y que sólo puede hablar en sentencias definitivas o equiparables a ella.

Bien, pero no: manteniéndola, la Corte dijo algo sobre la cautelar, o mejor dicho, sobre un posible escenario futuro de la cautelar. Es algo novedoso en casos de este tipo.

Pero que es muy adecuado. Es como si dijera: hoy no hay gravedad institucional, pero puede llegar a haberla si esto dura la vida. Dice:

“En efecto, si la sentencia en la acción de fondo demorara un tiempo excesivo, se permitiría a la actora excepcionarse por el simple transcurso del tiempo, de la aplicación del régimen impugnado obteniendo de esta forma por vía del pronunciamiento cautelar, un resultado análogo al que se lograría en caso de que se acogiera favorablemente su pretensión sustancial en autos”.

Y
"Que por esta razón, y para evitar ese efecto no deseado, se considera conveniente la fijación de un límite razonable para la vigencia de la medida cautelar. Si el tribunal de grado no utilizara ex oficio este remedio preventivo, la parte recurrente podría promover la solicitud de la fijación de un plazo."

Es el nacimiento las cautelares con fecha de vencimiento a determinar. "Un límite razonable", ajustado al proceso. De paso, tengo para mi que si la Corte hubiera tenido una predisposición particularmente sensible prima facie sobre la entidad de los puntos (1) y (2) de más arriba, no le hubiera importado demasiado la posibilidad de una cautelar suspensiva ilimitadamente vigente.

En nuestro post de ayer decíamos de la importancia decisiva que tienen las cautelares en la práctica por el tiempo que insumen las causas, ello explicado por el plausible desinterés del actor "cautelado" a impulsar la acción "de fondo" (para qué, si ya la cautelar lo puso a salvo). Esto ocurre no sólo en casos de primera página, sino en muchos casos donde la justicia de sentencia definitiva queda primereada por esa versión bosquejada del pido gancho, escrita con lápiz negro, que es la resolución sobre la cautelar.

El bendito tiempo prudencial se cuenta aparentemente desde el 7 de diciembre de 2009. ¿Cuanto es un tiempo prudencial para un proceso? No sabemos. Por ahí la causa es de "puro derecho" y no hay prueba que producir, en cuyo caso un año debería bastar sobradamente. De momento el considerando 7º le da a la demandada margen para obtener levantamientos o acotaciones de la cautelar, marca la cancha a las instancias inferiores en el trámite del proceso. Esto no estaba en los planes, y es un asterisco que en la resolución de la Cámara no aparecía.

Si se sigue esta lógica, la respuesta es la siguiente: la Corte la pateó para adelante, sí. Pero no la mandó a la tribuna, hizo un dribbling largo. La pelota sigue en juego.



Links


- Post de Martín Becerra en Quipu, que sigue la saludable línea de no confundir la Ley con el 161. Gerardo Fernández le hizo una muy buena nota ayer para el programa "Conectados" de AM 770, que colgó en su blog.

- Comentario de Mario Wainfeld (P12), me gusta eso de "una respuesta florentina en términos políticos".

- Blawgs: Grupo Clarín: cuarto intermedio (TSLC) y Ley de medios, solución elegante (ALIC)

- Nota del CIJ, con link al fallo completo.

Fuente: Saber leyes no es saber Derecho
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Las polémicas cautelares

Reportaje de Tiempo Argentino al abogado y profesor de Derecho Gustavo Arballo referido al tema de actualidad de las denominadas medidas "cautelares" ante la Justicia.
En su blog, Arballo publica el reportaje completo pero hace algunos agregados que completan los conceptos.

.....

Por una serie de razones que no vienen al caso, que tal vez no sean más que negligencia racionalizada, no solemos usar este blog como rebote de nuestras apariciones en otros medios (de los que nos han llamado, seguramente, a partir de lecturas del blog).

Hacemos una excepción para poner este cuestionario que me mandó Nicolás Eisler de Tiempo Argentino y que salió publicado en el diario de hoy. Acá pueden ver la nota, en la que también responden Daniel Sabsay y Roberto Boico. El bloguero de la ilustración de la nota puede diferir del Arballo original, pero es un detalle que no nos importa, sabemos cómo se trabaja en redacciones.

Las preguntas me gustaron mucho y traté de responderlas en prosa más o menos depurada de tecnicismos, moviéndome en el nivel de generalidad. Le hago acá algunos agregados encorchetados: cosas que se me ocurrieron después, que eran demasiado técnicas para incorporar en la respuesta, cosas que apunto para el debate.


1) ¿Qué piensa de la definición que hizo Cristina Fernández de “Justicia Cautelar”?, ¿Es atinada o no se corresponde con la realidad?

Es una declaración contingente, no creo que debamos tomarla como una definición académica. Tal vez importa porque visibiliza un tema que ningun operador del sistema desconoce: para bien o para mal, en la práctica, por el tiempo que insumen los procesos, lo que se resuelva sobre cautelares cobra una relevancia decisiva.

[Agrego: esto en buena medida pasa porque la cautelar, como cayó, quedo: así se mantendrá hasta el final del proceso. Teóricamente las cautelares se pueden y deben ir ajustándose, en la práctica esto no sucede. También pasa que el actor que obtuvo una cautelar que prácticamente coincide con el resultado del eventual litigio no tiene ningún incentivo para ser diligente en el proceso, y en civil es "a instancia de parte", con lo cual poco ánimo tendrá para ir rápido en lo sucesivo, y el proceso será más largo].

[Y también pasa que hay un efecto anclaje: si dije que prima facie el actor tenía razón, si el proceso quedó cautelado dos, tres años, es muy poco probable que, aunque sea por pudor, es muy poco probable decía que sea auténticamente imparcial al decidir "el fondo", porque si decido en contra será también reconocer que un acto procesal mío tuvo cautelada la cosa de gusto].



2) La gran cantidad de medidas cautelares que tuvieron trascendencia pública, ¿indica un cambio de paradigma en la justicia o simplemente los medios de comunicación le prestan más atención a estos casos?


Las medidas cautelares son más viejas que el viento. Cualquier embargo o inhibición de cuentas es una cautelar. En 2002 las órdenes de devolución en dólares de los depósitos del corralito no eran otra cosa que cautelares.

Desde hace más de una década, la praxis de la cautelar ha sido una constante atada a todos los planteos de inconstitucionalidad, y brinda la primera oportunidad de informar decisiones concretas sobre casos de interés público. De todas formas, tanto los litigantes como los medios no deberían perder de vista que es una decisión provisoria, elemental, no final y ponderada.

[Aunque hiperobvio, era importante aclarar que la cautelar no es un invento reciente. Pero sí, algo hay de nuevo en la propensión a cautelar. Creo que es necesario armar una teoría de las medidas cautelares específicamente para los procesos de inconstitucionalidad. Porque no es lo mismo que la inhibición de bienes ante un cobro de pesos. Porque hay una tensión inocultable entre el acto extremo de invalidación, inaplicación, etc., y el precario "por las dudas" con el que por definición se justifica, con lápiz negro, la tutela cautelar. Si es una cuestión tan grave, un agravio inminente puede justificar una cautelar, sí, pero nada impide que antes de ello el juez de traslado a la demanda, para tener una visión completa de hechos y argumentos.]

[En un ambiente politizado, solemos pensar que los problemas de cautelares atañen sólo al eje de controversias contra el gobierno. Pero es obvio que muchos de los problemas de las cautelares suspensivas también inciden, causando evidente inseguridad jurídica, en las causas que enfrentan a particulares entre sí o que los afectan indirectamente por cautelares dictadas contra el "gobierno", vale decir, contra una ley, reglamento, etc., que alguien razonablemente tuvo por válido al tomar una decisión]


3) ¿Cualquier presentación puede terminar en una medida cautelar o hay ciertos requisitos que deben cumplirse?

Hay tres requisitos "canónicos", digamos, de los cuales en la práctica importan sobre todo dos: acreditar que el agravio que se denuncia es tangible y que restringe un derecho, y que la cautelar que se pide es impresicindeble para tutelarlo porque el agravio ya se está consumando o es inminente. También el litigante debe brindar una garantía por los eventuales perjuicios que le genera la cautelar a la contraparte, aunque en la práctica esto tiene una concreción muy laxa, la "juratoria", donde se limita a prometer la reparación.

Mi sensación es que algunos de los fallos que han concedido cautelares no ponderan a fondo estas cargas técnicas, y uno ve cautelares cuya fundamentación parece un tanto displicente. Tal vez se invierte un patrón que veíamos algunos años atrás, cuando las cargas técnicas eran diabólicas y se invocaba la "presunción de constitucionalidad" para denegar ante la duda cualquier cautelar planteada contra el Estado.

[De hecho las cautelares se dictan así: se expone la versión de los hechos del actor; se la adereza con fallos copipegados de jurisprudencia sobre cautelares concedidas, se va derecho a la parte dispositiva en cuestión. En caso de que la cautelar sea rechazada, el segundo paso se sustituye por la cita de fallos copipegados de jurisprudencia sobre cautelares denegadas. Cítenme un sólo fallo de cautelares -concedidas o denegadas- que no se deje describir en líneas generales por este guión. El problema no es de nadie en partícular, es que el patrón clásico de cautelares obliga al juez a decidir mucho, muy pronto, con muy poca información citable: la cautelar como corazonada, o la cautelar como acto procesal de posicionamiento, un acto ostensible de identificación o distanciamiento con el actor que la plantea].

Lateralmente, en la causa Thomas, la Corte dijo algunas cosas que podrían dar pie a un requisito adicional que debería controlarse para evitar cautelares omnicomprensivas: la exigencia de razonabilidad y proporcionalidad entre el agravio denunciado y la medida cautelar trabada, sobre todo en los casos que involucren invalidación o suspensión de leyes.


[Deberíamos acotar también que así como una cautelar puede dictarse, admitámoslo, inaudita parte, la mera contestación de la demanda brinda importantes elementos de juicio que el juez debe ponderar, incluso puede haber prueba susceptible de ser producida sumariamente. Esto rara vez se revisa en atención al principio procesal de como cayó quedó. En una de las cautelares en contra de la grilla el juez da por sentado una orden gubernamental de suprimir una señal específica y el juez subrogante da por buena esa versión de los hechos, que es falsa]


4) ¿Es correcto que la justicia intervenga sobre leyes que fueron dictadas por el Congreso nacional?

Sí. El nuestro es un sistema de control judicial de las leyes. Pero, atención, ese control no funciona como una "segunda opinión" sobre el tema que resolvió el Congreso, sino que está atado a un esquema de restricciones procesales y cargas argumentativas que vinculan a las partes y a los decisores, de modo que las intervenciones de los jueces deben justificarse con pruebas y argumentos estrictamente constitucionales debatidos en cada juicio.

[Poco para agregar acá. Tal vez machacar sobre la necesidad de romper el paradigma constitucionalidad/inconstitucionalidad como único modo de intervención posible y abrir el espectro a diversos tipos de sentencias de constitucionalidad que ajusten mejor la respuesta judicial al problema específico. De eso hablamos en el famoso modelo VEMA, un esquema que tenemos en revisión permanente en algún escrito que verá la luz en formato libro el año que viene]


5) ¿Es conveniente que el sistema político resuelva sus problemas en el Poder Judicial?

No. Si el solo agravio que tiene alguien es perder una votación parlamentaria, el asunto no es judiciable.

Por otro lado, en todos los sistemas de control de constitucionalidad son recurrentes los eventos de litigación donde un tema inicialmente debatido en "la política" es luego "juridizado" para llevarlo a los tribunales. Esto es admisible (indispensable para proteger derechos eventualmente afectados) en la medida en que el caso esté bien "juridizado", es decir, que lo que se debata en el Poder Judicial sean derechos y restricciones constitucionales, y no sobre opciones de política legislativa que estaban en el espectro de decisiones posibles para el sistema político dentro del marco de la Constitución.

[Esta pregunta no fue publicada en la nota. Cuando la contesté, me preocupé en señalar que el empalme entre política y tribunales no es un fenómeno local].

Fuente: Saber leyes no es saber Derecho
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2.10.10

Participación (Por Sandra Russo)


En medio de la estupefacción por el golpe finalmente abortado en Ecuador, cuando el desenlace era todavía incierto y lo vi asomarse a Correa por ese balcón del hospital, aflojándose nerviosamente el nudo de la corbata y gritando desencajado “¡Aquí tienen al presidente! ¡Mátenmme!”, se me cruzó por la cabeza un helicóptero.

La asociación vino porque al principio la situación era ésta: amotinamiento y sedición policial, e inmediatos saqueos a bancos y comercios, para reforzar la justificación de nuevas autoridades. El restablecimiento del orden es la justificación por excelencia de cualquier golpe de Estado. En 2001 vimos un helicóptero abandonar la Rosada, mientras recién se empezaban a contar los muertos civiles sobre los que cargó la policía.

Las circunstancias han cambiado mucho. Tanto como el trecho político y moral que se puede trazar entre figuras como Rafael Correa y Fernando de la Rúa, y la forma de hacer política que los dos representan.

En Ecuador hubo una hilacha de los ’70, con una fuerza de seguridad desacatando la Constitución, ejerciendo violencia física contra el presidente, y una hilacha de estos nuevos golpes blancos, que ya no engañan a nadie: la oposición ecuatoriana que salió a “defender la democracia” instando a Correa a pactar el veto de la ley del escándalo para finalizar su secuestro es claramente golpista. Todos los que excusándose en el presunto y siempre cacareado “populismo autoritario” de Correa usaron esas horas terribles para “comprender” la actitud policial y sugerir promesas de amnistía o llamado a elecciones son golpistas. Los medios de comunicación privados que se replegaron para desinformar sobre la situación del presidente y volcaron sus coberturas a los saqueos son golpistas.

En la resistencia de Correa, en su decisión de amparar su gobierno con su vida, uno puede leer tantas cosas... Esta región es fuerte, está acechada pero es fuerte. Y tiene hoy más que nunca razón Correa cuando se aferra a la alegría como eje de una enorme voluntad colectiva de cambio. Hemos presenciado cómo se movilizaron, cómo pusieron alma y cuerpos esos sectores que defienden el modelo ecuatoriano, de la misma manera que lo hicieron y lo siguen haciendo los que repelieron el golpe en Honduras.

Las derechas y las izquierdas ya elaboran teorías sobre la “capitalización” por parte de Correa de la agresión vivida. Siguen girando en falso, sin tomar al toro por los cuernos, los que en lugar de debatir política se dedican a rellenar los casilleros del formulario que les han bajado: tenemos gobiernos que no respetan la institucionalidad y en consecuencia hay que voltearlos. La paradoja del golpista moderno. Una ideíta casi de marketing que los grandes medios regionales se ocupan de reforzar junto a las dirigencias tradicionales.

Pero lo bananero caducó. Es otra estirpe de presidentes la que nos toca. Pocas cosas me impresionaron más en la madrugada del sábado que escuchar a Alan García, que había resuelto con el colombiano Juan Manuel Santos cortar relaciones comerciales con Ecuador hasta que el poder no le fuera restituido a Correa.

“Aahhh, las cosas que inventan de Lula...”, dijo Lula da Silva en una conferencia de prensa. Me llamó la atención el tono, el “aahhh” como una queja, un lamento. Un tono visceral. Protestaba contra los grandes medios de Brasil. Esta semana también, en este diario, Eric Nepomuceno daba una semblanza sobre el comportamiento brutal que han tenido los grandes medios brasileños, difundiendo toda clase de denuncias sin chequear nada, mintiendo.

Las mentiras de los grandes medios están convirtiéndose en el principal ariete de las derechas para limar gobiernos democráticos. En Ecuador, los medios privados, ante el arribo de una nueva ley de medios, conspiran con los golpistas. Colaboraron para desinformar a las fuerzas policiales. Colaboraron abandonando las coberturas. Colaboraron por acción y omisión.

La “libertad de expresión” que reclaman los grandes medios y por la que tienen representantes legislativos, ¿incluye la alteración de hechos, la tergiversación de declaraciones textuales, la deformación ex profeso de los acontecimientos? Seguimos condenados a esa indefensión, porque la desinformación ostensible y maliciosa es indefensión.

En el patio trasero la rienda estuvo siempre tirante. Los excesos de los ’70 fueron sucedidos por la complacencia de los ’90. Hace medio siglo que en la región no surgían gobiernos fuertes y populares. No es nada casual que la mención de un gobierno fuerte y popular lleve inmediatamente a la idea de populismo autoritario. Como si hubiera que renunciar de antemano a la idea de un gobierno fuerte y popular, porque de eso no se puede esperar más que ese cliché. Uno se pregunta entonces cómo puede hacer un gobierno para ser popular, si no es fuerte.

Este es el punto en el que se cruzan todos los vientos. Es el prejuicio que se levanta como bandera solapada. Es aquello que se quiere disolver bañándolo en un sentido negativo. Y es, por otra parte, ya no un motivo, sino una causa por la que estas democracias buscan, con todo su derecho, ser participativas.

Fuente: Pagina 12
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Intentona en Ecuador


Afortunadamente, el intento de golpe de Estado contra el presidente Correa ha quedado en un susto del que los ecuatorianos tardarán en recuperarse y que seguramente dejará una marcada impronta sobre la futura gestión de su Gobierno.
Una impronta que puede que se asemeje a la que en su momento tuvieron sobre el presidente Chávez circunstancias similares a las que acontecieron anteayer en Ecuador y que no hacen sino desvelar, de una vez por todas, los intereses en juego y los ánimos de preservarlos hasta sus últimas consecuencias. En aquella tesitura, el presidente venezolano entendió que, o el proyecto de transformación social que en esos momentos se iniciaba concitaba el respaldo firme de las clases populares (y para ello había que gobernar abiertamente a su favor), o su suerte estaba echada.
Lo ocurrido en Ecuador es, mutatis mutandi, la expresión de algo similar y, previsiblemente, tendrá consecuencias, como en Venezuela las tuvo. La erradicación de privilegios nunca es del agrado de los agraviados y rápidamente concita la solidaridad de los que piensan que los suyos pueden ser los siguientes en desaparecer.
No otra puede ser la explicación de que, paradójicamente, la excusa para un intento de golpe de Estado haya sido la discusión de una ley orgánica que garantiza y mejora los servicios públicos y equipara las condiciones salariales para los funcionarios en un país como Ecuador al que el neoliberalismo no sólo desposeyó de su moneda, sino que también desmanteló su sector público.
Esa ley introducía dos puntos problemáticos desde el punto de vista de los privilegios adquiridos.
Por un lado, la discusión en torno al pago de las indemnizaciones a las que los funcionarios públicos tienen derecho al jubilarse. Frente a la tendencia europea hacia el endurecimiento de las condiciones para el acceso a este derecho, la propuesta del Gobierno ecuatoriano no implicaba ningún tipo de privatización, no ampliaba el número de años de cotización necesarios para percibirla y ni siquiera reducía su cuantía; es más, la incrementaba. Lo que hacía era introducir un elemento novedoso para su pago ante la posibilidad de que el Estado, ante una coyuntura fiscal difícil y como consecuencia de un elevado número de indemnizaciones que pagar en un año, tuviera dificultades de liquidez para afrontarlas. A tal efecto se establecía que el pago, en un porcentaje no superior al 50% de la indemnización, se haría en bonos del Estado y sólo para el colectivo que se encontrara entre los 65 y los 69 años; a partir de los 70 se pagaría en efectivo.
Y, por otro lado –y aquí se encuentra la madre del cordero de la revuelta policial–, la ley planteaba una ruptura con la lógica salarial neoliberal de suplementar un salario base muy reducido con una serie de complementos de productividad cuya asignación, en muchos casos, era absolutamente arbitraria y generadora de servilismos y corrupción. De esta forma, la propuesta gubernamental, planteaba la supresión de esos complementos y, en compensación, la elevación del salario base. Salario que, por otra parte, resulta determinante de cara a la determinación de la cuantía de la prestación por jubilación. Es decir, planteaba un sistema de remuneraciones más justo y equitativo para todos los servidores públicos.
La revuelta se produjo, entonces, como consecuencia de que, en función de las capacidades colegislativas atribuidas constitucionalmente al presidente de la República, este introdujo un veto a la ley salida de la Asamblea. Esta ley asumía la propuesta gubernamental, pero introducía una excepción para los cuerpos de seguridad del Estado, la cual fue eliminada por el veto presidencial. La consecuencia es ya conocida. En algunas latitudes, la democracia paga un peaje mucho más caro que en otras por apostar a un cambio en el régimen de acumulación económico. La decisión de Correa constituyó el detonante de una revuelta policial a la que acabaron sumándose sectores sociales que, bien por los privilegios que tratan de defender y que ven en esa medida el anticipo de lo que les puede suceder, o bien por las relaciones conflictivas que mantienen con el presidente –como es el caso de algunos sectores indígenas– encontraron en la revuelta una vía de vehiculizar su protesta por medios no democráticos. La ola de apoyos a la revuelta policial se extendió, así, entre los partidarios de ex presidente Lucio Gutiérrez, los indígenas de Pachakutik o la oposición de Guayaquil comandada por Jaime Nebot y Carlos Vera. Queda para la especulación contrafáctica el adivinar qué hubiera podido ocurrir si, al calor de la asonada, la situación se hubiera descontrolado.
En cualquier caso, y con independencia de si fue o no un golpe de Estado o un río revuelto del que muchos pescadores trataron de extraer ganancias, lo realmente relevante ahora son las consecuencias de este hecho. Como ocurrió con Chávez en su momento, es el momento de que Rafael Correa y su Gobierno asuman firmemente que su proyecto de transformación social y económica sólo puede avanzar seguro si va indefectiblemente de la mano de las clases populares y de los pueblos indígenas que originalmente lo han respaldado y que ahora se encuentran algo distanciados. Porque cuando se pretende que la economía esté dominada por el principio constitucional del Buen Vivir para el conjunto de la población y, en especial, para las clases tradicionalmente excluidas, lo primero que se debe asumir es que sólo puede lograrse a cambio de que algunos dejen de vivir tan bien como venían haciéndolo. No hay otro camino ni otros aliados para ese viaje.

Alfredo Serrano y Alberto Montero son miembros de la Fundación CEPS

Ilustración de Jordi Duró

Fuente: Dominio Publico
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1.10.10

La Red Mundial de Bases Militares de los Estados-Unidos

Los fundamentos del terror de los pueblos o los eslabones de una red que aprisiona la humanidad

El control mundial de las actividadades humanas, económicas, sociales y políticas de la humanidad está cada vez más asegurado por los EE.UU., pues la voluntad de dominación se manifiesta en una estrategia de intervenciones directas e indirectas continuas para orientar el comportamiento de los asuntos mundiales en función de sus propios intereses.

El Informe Global 2000 publicado en 1980 presentaba el estado del mundo sobre las amenazas que podrían socavar los intereses de los EE.UU.

20 años más tarde, los estadounidenses, para justificar, dentro del contexto de su propia seguridad, sus intervenciones sobre todas las latitudes, montan el fraude más grande que uno se pueda imaginar, "una guerra mundial contra el terrorismo" o, en otras palabras, una guerra contra aquellos o aquellas que osan no ser o convertirse en sus esclavos.

Los cuatro elementos principales de la estrategia de conquista y dominación del mundo por los estadounidenses son el control de la economía mundial y los mercados financieros, la mano puesta sobre todos los recursos naturales (materias primas y recursos energéticos) neurálgicos para el desarrollo de sus bienes y su poder en la perspectiva de las actividades de las corporaciones multinacionales, la puesta en tutela de 191 miembros gubernamentales de la Organización de las Naciones Unidas y, finalmente, la conquista, la ocupación y la vigilancia de estos elementos gracias a una red de bases o instalaciones militares que cubren el conjunto del planeta (continentes, océanos y espacio ultraterrestre). Se trata de un imperio donde es bien difícil determinar su amplitud.

Es posible sin embargo de describir la configuración general a partir de las informaciones suministradas públicamente dentro de los informes anuales presentados delante del Congreso estadounidense sobre los gastos militares nacionales y la red de bases militares situadas en el extrajero y también en una serie de análisis de la configuración de este conjunto en diferentes regiones del mundo.

Este artículo tiene por objetivo presentar un breve examen de la red mundial de bases militares poseídas o controladas por los estadounidenses, los efectivos, los rasgos de la distribución espacial de estas instalaciones, los costes anuales de su despliegue, los elementos que éllas vigilan y los proyectos actuales de expansión de esta red. Examinaremos, en una segunda parte, el movimiento popular de resistencia mundial a estos proyectos. Analizaremos, en otro artículo, las redes de otras potencias nucleares tales como el Reino Unido, Francia y Rusia.

I. Las bases militares

Las bases militares son los lugares de entrenamiento, de preparación y almacenaje de la maquinaria de guerra de los ejércitos nacionales en el mundo. Éllas son poco conocidas, pues las visitas son en todas prácticamente prohibidas para el gran público. Pueden tomar diversas configuraciones según las funciones específicas que tengan que asumir, se pueden clasificar en cuatro grandes categorías: las bases aéreas (Air Force) (fotos 1 y 2), las bases terrestres (Army), las bases navales (Navy) y las bases de comunicaciones y vigilancia (Spy).

Foto 1. Base aérea de Diego Garcia situada en el océano Índico


II. Más de 1000 bases o instalaciones militares

La mayor parte de las fuentes de información sobre esta cuestión (especialmente C. Johnson, el Comité de Vigilancia de la OTAN, la Red Internacional para la abolición de las bases militares extranjeras, etc.) revelan que los estadounidenses poseen u ocupan entre 700 y 800 bases militares en el mundo).

Concebido por Hugh de Andrade y realizado por Bob Wing el mapa 1 titulado: "Tropas Militares Americanas y Bases alrededor del Mundo", "Los Costes de la Guerra permanente" publicado en 2002 permite constatar la presencia de militares estadounidenses en 156 países, de su presencia en bases estadounidenses en 63 países, bases recientemente construidas (después del 11 de Septiembre del 2001) en siete países y un total de 255.065 efectivos militares. Esta presencia que se traduce en un total de 845.441 instalaciones diversas cubre, de hecho, los terrenos de una superficie de 30 millones de acres. Según Gelman, basándose en los datos oficiales suministrados por el Pentágono en el 2005, los USA poseerían 737 bases en el extranjero. Con las del territorio nacional y de sus propios territorios cubrirían una superficie total de 2.202.735 hectáreas, lo que haría del Pentágono uno de los más grandes propietarios de terrenos del planeta (Gelman, J., 2007).

Mapa 1. Los militares estadounidenses en el mundo. Los costes de la "guerra continua" y algunos datos comparativos



Los datos de Peace Pledge Information 2003 indican que entre 2001 y 2003 la red estadounidense comprendía 730 instalaciones y bases en más de 50 países y hacía constancia de un personal militar americano en dos docenas de otros países (mapa 2). Otras fuentes mencionan que los USA poseían en 2004 más de 750 bases repartidas en 130 países y sobre todos los continentes. Un gran número de éllas estaban situadas sobre islas. Según C. Johnson, el imperio americano poseería o alquilaría más de 1000 en total en el extranjero (Johnson, 2007). En resumidas cuentas, las bases y las tropas estadounidenses ocupan y controlan casi la totalidad de los espacios terrestres y marinos del planeta. Todavía unos cuantos países parecen escaparse como Siria, Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela, una situación que un imperio, se puede dudar, no podría tolerar demasiado tiempo.

Mapa 2. Las bases militares estadounidenses en el mundo (2001-2003)


Mapa de la red mundial con el Nº de Bases (mapa 3) revela lo siguiente:

- Las bases operativas situadas en América del Norte, en algunos países latinoamericanos, en Europa Occidental, en Medio Oriente, en Asia Central, en Indonesia, en las Filipinas y en Japón.

- Las bases abandonadas

- Nuevos sitios seleccionados

- Bases de espionaje por satélite

- Los países con bases estadounidenses

- Las bases cuya adquisición está en negociación

- Los países sin bases americanas

Mapa 3. Las bases militares estadounidenses, bases de espionaje, bases de espionaje Echelon

Ver el mapa : http://josejoa.net/thedreamer/index/imagenes/draft3-copie2.jpg
http://josejoa.net/thedreamer/index/imagenes/draft32.jpg

(Ver igualmente: http://www.forusa.org/fellowship/documents/GlobalMapFeb2007.pdf

La superficie terrestre está estructurada en un vasto campo de batalla

Las bases o instalaciones militares de diversas naturalezas están repartidas en una rejilla de mando dividida en cinco unidades espaciales y cuatro unidades especiales (Comandos Combatientes Unificados) (mapa 4). Cada unidad está situada bajo el mando de un general. La superficie terrestre está entonces considerada como un vasto campo de batalla que puede ser patrullado o vigilado constantemente a partir de estas bases.

Mapa 4. El mundo y los territorios bajo la responsabilidad de un mando o estructura de mando





Los territorios bajo mando son (hemos conservado su nombre en inglés): Northern Command (Peterson Air Force Base, Colorado), Pacific Command (Honolulu, Hawai), Southern Command (Miami, Florida - Mapa 5), Central Command (MacDill Air Force Base, Florida), European Command (Stuttgart-Vaihingen, Alemania), Joint Forces Command (Norfolk, Virginia), Special Operations Command (MacDill Air Force Base, Florida), Transportation Command (Scott Air Force Base, Illinois) y Strategic Command (Offutt Air Force Base, Nebraska).

Mapa 5. Southern Command



La OTAN puede contar con 30 bases

La OTAN, en tanto que alianza militar y de ahora en adelante también política, posee su red de bases, son 30 en total que están principalmente situadas en Europa Occidental: Whiteman en U.S.A., Fairford, Lakenheath y Mildenhall en el Reino Unido, Eindhoven en Holanda, Brüggen, Geilenkirchen, Landsberg, Ramstein, Spangdahlem, Rhein-Main en Alemania, Istres y Avord en Francia. Morón de la Frontera y Rota en España, Brescia, Vicenza, Piacenza, Aviano, Istrana, Trapani, Ancora, Pratica di Mare, Amendola, Sigonella, Gioia dell Colle, Grazzanise y Brindisi en Italia, Tirana en Albania, Incirlik en Turquia, Eskan Village en Arabia Saudita y Ali al Salem en Kuwait.

III. Personal militar en todas las latitudes

Según los datos de la enciclopedia libre Wikipedia (dados en Febrero de 2007), el sistema de defensa estadounidense interior (se estima en 6000 el total de las instalaciones militares en los USA) y mundial hace una estimación de un personal de 1,4 millones de personas de los cuales 1.168.195 en los USA y en sus territorios de ultramar. Según la misma fuente hay en despliegue 325.000 en el extranjero, de los cuales 800 en África, 97.000 en Asia (excluyendo Medio Oriente y Asia Central, 40.258 en Corea del Sur, 40.045 en Japón, 491 en la base de Diego García en el océano Índico, 100 en las Filipinas, 196 en Singapur, 113 en Tailandia, 200 en Australia y 16.601 en los barcos de guerra.

Europa cuenta además con la presencia de 116.000 militares estadounidenses, de los cuales 75.603 en Alemania. En Asia Central, alrededor de 1000 militares están estacionados en la base aérea de de Ganci (Manas) en el Kirguizistán y 38 se encuentran en Kritasanisi en Georgia, cuya misión es asegurar el entrenamiento de los soldados georgianos. En el Medio Oriente, se enumeran 6000 militares, de los cuales 3.432 en Qatar y 1.496 en Bahrain. En Occidente, fuera de los USA y sus territorios, se encuentran 700 en Guantánamo, 413 en Honduras y 147 en Canada.

El mapa 3, por su parte, presenta el personal en servicio según una segmentación en siete grandes conjuntos. El número total del personal de Defensa confinado en los USA y sus territorios es de 1.139.034 militares. En las otras regiones del hemisferio occidental hay 1825, en Europa 114.660, en África subsahariana 682, en África del Norte, Medio Oriente y el Sur de Asia 4.264 y en el Este asiático, en las Ex-URSS 143 y en el Pacífico 89.846.

IV. Los costes de explotación de esta red mundial

Los gastos militares de los USA pasan de 404 a 626 billones de dólares - valor equivalente del dólar de 2007 (datos suministrados por el "Center for Arms Control and Non-Proliferation" de Washington) entre 2001 y 2007 y deberían pasar de los 640 billones en 2008 (figura 1). Corresponden en el 2006 al 3,7 % del PIB y a 935,64 $ per capita.

Figura 1. Los gastos militares de los USA desde 1998



Según los datos de la Figura 1 (The Costs of "Permanent War and By the Numbers") el presupuesto de Defensa propuesto para el 2003 de 396 billones de dólares alcanzó de hecho los 417,4 billones y correspondían ya a un aumento aproximado de cerca del 73 % en comparación con el del 2000 que alzanzó los 289 billones y más de la mitad del presupuesto total disponible de los USA. Desde el 2003 a estos gastos se juntan los de la guerra de ocupación de Iraq que alcanzan hasta la fecha (hasta Marzo del 2007) un total acumulado de 413 billones de dólares según National Priorities Project.

Las estimaciones de las necesidades del presupuesto para la Defensa que se presentaron en Marzo del 2006 en el Libro Verde de la Defensa se correspondían con la suma total de casi 440 billones de dólares para el año fiscal de 2007. El personal demandado era de 1.332.300 militares y otros empleados, pero se observa que estos datos no incluían los créditos necesarios para la guerra mundial contra el terrorismo. Se trataba del presupuesto ordinario.

A. Goldstein del Washington Post, dentro del marco de un artículo sobre los aspectos del presupuesto nacional de 2007 titulado 2007 Budget Favors Defense escribía sobre el tema: "En conjunto, el presupuesto del año fiscal del 2007 tendrá que efectuar los cambios en la administración que se había comprometido a ofrecer durante los últimos cinco años, a saber aumentar las capacidades militares y de Defensa contra las amenazas terroristas bajo el suelo de los USA a la vez que reduciendo los gastos en varios sectores de actividad como los de educación y el transporte ferroviario".

V. Las bases para el control de los recursos fósiles energéticos

Los USA han emprendido, después de los eventos del 11 de Septiembre del 2001, una guerra global contra el terrorismo, al principio en Afganistán y después en Iraq y se encolerizan contra los países que no obedecen fielmente la directiva que éllos quieren imponer al conjunto de la humanidad y, especialmente, Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela. Vigilan de cerca los gobiernos que no son necesariamente favorables a la expansión de su imperio bajo los recursos de sus territorios. Están particularmente preocupados por los movimientos de resistencia en sus intervenciones en América del Sur, lo que ha llevado al presidente Bush a efectuar recientemente una gira ostentosa en varios países como Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México para "promover la democracia y el comercio", pero sobre todo para intentar neutralizar estos movimientos y construir un contrapeso suficiente para frenar su expansión.

El mismo acercamiento se aplica en Asia Central. Según Iraklis Tsavdaridis, Secretario del Consejo Mundial para la Paz (WPC), "la presencia de las bases militares de los USA, no debe ser percibida como sirviendo un objetivo puramente militar. Las bases están allí para promover los intereses económicos y políticos capitalistas de los USA. Por ejemplo, las empresas y el gobierno estadounidense ya ha manifestado un vivo interés para construir un corredor de seguridad para el petróleo y el gas natural de la cuenca del mar Caspio en Asia Central pasando por Afganistán, Pakistán y el mar de Arabia (mapa 6). Esta región contendría el 6 % de las reservas de petróleo conocidas y el 40 % de las reservas de gas. La guerra de ocupación de Afganistán y la construcción de bases militares de los USA en Asia Central son consideradas como una ocasión propicia para hacer de esta tubería una realidad".

Los USA están en guerra en Afganistán y en Iraq por esta razón fundamentalmente y quieren continuar estas operaciones hasta alcanzar sus objetivos. Según datos de la enciclopedia libre Wikipedia, las tropas estadounidenses desplegadas en estos países totalizan cerca de 190.000 militares. La operación "Libertad Duradera", en Iraq solamente es llevada a cabo por cerca de 200.000 efectivos incluyendo los 26.000 soldados de otros países que participan en la "misión". Unos veinte mil se podrían juntar a otros contingentes en los próximos meses. En Afganistán, se enumera la presencia de 25.000 soldados en total (mapas 6 y 7).

Mapa 6. El petróleo y las guerras en el Medio Oriente



Mapa 7. Las bases americanas situadas en Asia Central




VI. Las bases militares para el control de los recursos renovables estratégicos

Según la lista preparada por la enciclopedia libre Wikipedia, las bases estadounidenses en el estranjero, herencia de la guerra fría, estaban situadas principalmente en Europa Occidental, de las cuales 26 en Alemania, ocho en Gran Bretaña y ocho en Italia. A estas bases se podrían añadir nueve instalaciones en Japón.

En el curso de los últimos años, y en el contexto de la guerra contra "el terror", los USA han iniciado la construcción de 14 nuevas bases alrededor del Golfo Pérsico, un plan de construcción o de refuerzo de 20 bases (106 instalaciones en total) en Iraq con un gasto total de 1.100 billones en este solo país (Varea, 2007) y la utilización de una decena de bases en el Asia Central. También han emprendido o perseguido las negociaciones con varios países para instalar, adquirir, agrandar o alquilar otras bases y, especialmente, con Marruecos, Algeria, la República de Mali, Ghana (Ghana Web. 2006), Brasil, Australia (Nicholson, B., 2007), Polonia, la República Checa (Traynor, I., 2007), Uzbekistán, Tayikistán, Kirguizistán, Italia (Jucca, L., 2007) y Francia, con un acuerdo para instalarse en Djibouti (Manfredi, E., 2007). Todas las medidas se inscriben en la perspectiva de establecer una serie de bases en un corredor Este/Oeste entre Colombia, el Magreb, el Próximo Oriente, Asia Central hasta las Filipinas que los estadounidenses han llamado "arco de inestabilidad" (Johnson, C., 2004), así como de garantizar un acceso fácil y permanente a los recursos hídricos y biológicos de gran valor como los de la cuenca del Amazonas (Delgado Jara, D., 2006 y mapas 9 y 10).

Mapa 9. Las riquezas biológicas de América latina


VII. Los movimientos de resistencia

A semejanza de la oposición tradicional organizada y dirigida por las organizaciones pacifistas y antiguerra en el mundo durante los últimos 40 años la redefinición de la red de bases militares estadounidenses diseñada para un redespliegue de las fuerzas armadas en función de la localización de los recursos estratégicos tradicionales y los recursos renovables de gran valor suscita numerosas manifestaciones de oposición y resistencia. Se ha podido observar recientemente en España, Ecuador, Italia, Paraguay, Uzbekistán, Bulgaria y muchos otros países. Estas manifestaciones se añaden a los movimientos de resistencia de larga duración desarrollados en Corea del Sur, Puerto Rico, Guam, Filipinas, Cuba, Europa, Japón y otros lugares.

Un movimiento mundial de resistencia a la presencia de bases militares en el extranjero ha nacido y se ha desarrollado en los últimos años. Se trata de NO BASES o de la Red Internacional para la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

Esta red tiene por objeto proseguir el proceso de desarme y desmilitarización del planeta y principalmente el desmantelamiento de las bases militares extranjeras. Reagrupa las organizaciones que tienen por objeto la promoción de la paz establecida por la democracia participativa y la justicia social. La red NO BASES organiza campañas de educación y sensibilización del público movilizando, en este sentido, las fuerzas vivas de la sociedad civil. También está trabajando en la rehabilitación de los sitios militares abandonados como es el caso, especialmente, en Europa Occidental.

Hasta 2004, esas campañas han tenido sobre todo un alcance local y nacional. La red permitirá en los sucesivo extenderse a nivel mundial, pues como subraya la red misma "es muy importante desarrollar vínculos más fuertes y más estrechos ente las campañas con un impacto local y las que movilizan todo un país o las que pueden tener un alcance mundial. Los grupos locales a través del mundo pueden inspirarse y obtener beneficios compartiendo información, experiencias y estrategias".

La red añade: "El hecho de tener conciencia de que no estamos solos en la lucha contra las bases extranjeras es un factor que refuerza y motiva a los actores. Las actividades y campañas cuya coordinación es mundial permiten dar a conocer mejor el alcance y la importancia de la resistencia a la presencia militar extranjera a través del mundo. En la coyuntura actual donde se asiste a un proceso más intenso de militarización y uso de la fuerza en el mundo se siente la necesidad urgente y apremiante de establecer y fortalecer la red internacional de militantes, las organizaciones y movimientos que prestan especial atención a la presencia militar extranjera y que trabajan en el establecimiento de un sistema de justicia y paz".

Para la red, las guerras en Afganistán y en Iraq, la militarización y la vigilancia creciente a los gobiernos y actividades de la sociedad civil por los USA constituyen un impulso suficiente para el fortalecimiento de los movimientos de resistencia: "En una reunión internacional antiguerra celebrada en Yakarta en Mayo de 2003, pocas semanas después del inicio de la invasión en Iraq, una campaña global contra las bases militares fue propuesta como una acción prioritaria por los movimientos globales antiguerra, de justicia y solidaridad".

Desde entonces, esta campaña ha alcanzado una gran magnitud. Una lista de direcciones de correo ha sido establecida (nousbases@lists.riseup.net y nousbases-info@lists.riseup.net) que permite la difusión de las experiencias de los miembros del movimiento e intercambios de información y debates. Esta lista se compone hasta ahora de 300 personas y organizaciones procedentes de 48 países.

Una web en internet permite también informar adecuadamente al conjunto de los miembros de la red. Muchos de los epígrafes proporcionan información útil sobre las actividades que tienen lugar en todo el mundo.

La red es cada vez más activa y participativa, así, está presente en foros sociales continentales o mundiales y organiza conferencias y coloquios. Se participó en el Foro Social europeo en París en el 2003, y en Londres en el 2004, en el Foro Social de las Américas en Ecuador en el 2004 y en el del Mediterráneo en España en el 2005. Una de las reuniones más importantes fue la que se celebró en Bombay, India, en el 2004 en los marcos del Foro Social Mundial. Más de 125 participantes provenientes de 34 países sentaron las bases de una amplia campaña coordinada. Las prioridades de acción fueron establecidas, como la de fijar un día concreto para una acción global destinado a destacar los desafíos que rodean la presencia de las bases militares en el extranjero. Por último, es importante mencionar que la red celebró cuatro sesiones de debates en el Foro Social de Porto Alegre en el 2005, una de las cuales se centró en la financiación de las actividades de la red.

Conviene recordar que la red se inscribe claramente dentro del movimiento pacifista global. Ha permitido hacerse comprender más este movimiento, la importancia de la problemática de la presencia de las bases militares en el extranjero y que es importante que los organismos de justicia y paz presten una mayor atención.

La pertinencia del debate en torno a la presencia de bases militares en el extranjero no es necesario demostrar. Las funciones atribuidas a la base de Guantánamo que escapan al control del dercho internacional, los retos alrededor de los proyectos de expansión del poder militar de los USA en Medio Oriente y Asia Central, la fuerte oposición popular a los proyectos estadounidenses en la región andina en América del Sur (mapa 11), la misma que se observa en Japón alrededor de las bases de Henoko y Okinawa, etc., nos hacen un llamamiento y exigen una acción global concertada contra esta ocupación inscrita en el concepto de la "Guerra Permanente".

Mapa 11. Movimientos sociales de resistencia en América latina



La conferencia internacional de Quito y Manta, Ecuador, Marzo del 2007

Una conferencia mundial de la red para la abolición de las bases militares extranjeras tuvo lugar en Quito y Manta, Ecuador, del 5 al 9 de Marzo del 2007. La conferencia tuvo por objeto subrayar los efectos políticos, sociales, ambientales y económicos de las bases militares extranjeras y de dar a conocer los principios de los movimietnos anti-bases, y construir formalmente la red, sus estrategias, estructura y planes de acción.

Los objetivos principales de la conferencia fueron:

- Analizar el rol de las bases militares extranjeras y de otras formas de presencia militar dentro de la estrategia de dominación global y sus impactos sobre la población y el medio ambiente;

- Compartir experiencias, de solidaridad con las luchas de resistencia contra las bases militares extranjeras en el mundo;

- Alcanzar un consenso sobre los mecanismos de objetivos, planes de acción, coordinación, comunicación y de toma de decisión para una red global por la abolición de todas las bases militares extranjeras y de otras formas de presencia militar;

- Establecer la luchas y planes de acción globales que refuerzan las luchas de gentes del país y aseguran su coordinación a escala internacional.

Conclusión

Este artículo ha permitido constatar que el pujante poder militar de los USA en el mundo es considerable y no cesa de aumentar. Los estadounidenses consideran la superficie terrestre como un terreno a conquistar, a ocupar y a explotar. La división del mundo en unidades de combate y de mando ilustra muy bien esta realidad. En este contexto, nos parece que la humanidad se encuentra controlada e incluso esclavizada por las cadenas cuyos eslabones son las bases militares.

El proceso de redespliegue de las instalaciones militares en curso debe ser analizada de forma minuciosa si se quiere comprender las estrategias de intervención de Washington en todas las regiones del mundo. Este proceso se lleva a cabo bajo el gobierno de la fuerza, de la violencia armada, de la intervención a través de los acuerdos de "cooperación", cuyos aires de conquista están sin cesar reafirmados en el diseño de las prácticas para el comercio y los intercambios. El desarrollo económico está asegurado por la militarización o el control de los gobiernos y las sociedades, recursos inmensos se sacrifican para permitir dicho control en la mayoría de las regiones dotadas de riquezas estratégicas para consolidar las bases del imperio.

La creación de la red internacional para la abolición de las bases militares extranjeras ha demostrado ser un medio extraordinario para luchar contra el proceso de militarización del planeta. Esta red es indispensable y su desarrollo no podrá hacerse sin una adhesión o un compromiso de todos los pueblos del mundo. Esto será extremadamente difícil de conseguir, pero los vínculos creados por esta red serán favorables a las luchas concertadas a escala mundial.

Para terminar, conviene revisar los términos de la Declaración Final de la segunda Conferencia Internacional contra las bases militares en el extranjero que se celebró en La Habana en Noviembre del 2005, declaración formulada por los delegados de 22 países. Ésta identifica los principales desafíos alrededor del futuro de la humanidad y constituye un llamamiento a la solidaridad internacional por el desarme y la paz.


Jules Dufour


Texto original : Le réseau mondial des bases militaires US, el 10 de Abril de 2007.

Traducido por josejoa


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Military Bases Around The World, http://www.fsmitha.com/com/bases.htm

Military Bases around the world and in Europe - the role of the USA and NATO , Iraklis Tsavdaridis, Secretary of the World Peace Council (WPC) 8th November 2005, From the Greek Committee for International Detente and Peace (EEDYE), Presented on November 8, 2005 at the International Conference on Foreign Military Bases in Havana/Cuba organized by MOVPAZ :

http://stopusa.be/campaigns/texte.php?section=FABN&langue=3&id=24157

Military of the United States : http://en.wikipedia.org/wiki/United_States_armed_forces

MOVIMIENTOS SOCIALES DE RESISTENCIA EN AMÉRICA LATINA

No a la instalacion de una base de la OTAN en Zaragoza :
http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=6261

OTAN – Le grand jeu des bases militaires en terre européenne :

http://www.mondialisation.ca/index.php?context=viewArticle&code=DIN20060509&articleId=2414

Protestas contra bases militares de EEUU en Espana :
http://spanish.peopledaily.com.cn/spanish/200104/02/sp20010402_46341.html

RIQUEZA DE LA BIODIVERSIDAD EN AMÉRICA LATINA

US Military Troops and Bases Around the World :
http://www.globalpolicy.org/empire/intervention/2003/0710imperialmap.htm

U.S. Military Troops and Bases Around the World /united for peace & justice:
http://www.unitedforpeace.org/article.php?id=884

US Military Expansion and Intervention :
http://www.globalpolicy.org/empire/intervention/index.htm

YACIMIENTOS PETROLEROS EN AMÉRICA LATINA :
http://www.visionesalternativas.com/militarizacion/mapas/mapapetrol.htm




Fuente: Global Research
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"Una pulga no puede picar a una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista" (Libertad, amiga de Mafalda)