12.8.09

Un estudio londinense muestra a los cubanos mucho más felices que los estadounidenses

Tal vez éste sea sólo otro de esos "estudios" supuestamente serios que nos quieren vender como "científicos" y "serios" que demuestran cosas totalmente absurdas o, en el mejor de los casos, archiconocidas por todo el mundo. Algo así como que "besar desestresa, mejora la piel y combate el estreñimiento...", por lo que locutores y locutoras de radio y TV rematarán la "noticia", a modo de conclusión, con un consejo nacido de un sesudo análisis: "Hay que besarse más..."

No lo sé... pero en todo caso, éste parece enfocar las cosas por otro lado. Y es que no dá como "ganadores" a los más ricos. Eso ya es un cambio...

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Se analizan todos los países en el “Indice de Planeta Feliz”


La New Economics Foundation (NEF), con sede en Londres, ha presentado el 4 de julio el denominado Indice del Planeta Feliz (IPF), un indicador del bienestar humano alternativo a los tradicionales cánones desarrollistas. El estudio se basa en datos de 143 países que representan el 99 por ciento de la población mundial. Para realizar la clasificación recurre a tres parámetros: la esperanza de vida, la satisfacción vital que expresan los ciudadanos de cada país y la huella ecológica que dejan para obtener el nivel de vida que consideran necesario para ser felices.

Y es que, según destacan los analistas, ningún país mencionado en el informe logra los tres objetivos, pero las diferencias entre las naciones muestran que es posible vivir vidas prolongadas y felices con huellas ecológicas mucho más pequeñas que las de las naciones con mayor consumo. Para muchos en occidente, la lucha por incrementar nuestros ingresos se ha dado a expensas de nuestro capital social y de nuestra salud mental. El desafío para occidente, dice el informe, no es el de no continuar aumentando nuestros ingresos monetarios sino asegurar vidas significativas y fuertes lazos sociales. A menudo, lograr estos propósitos significa reducir el enfoque en el consumo y dedicar más tiempo a otros intereses. El IPF muestra que de verdad es posible tener buenas vidas que no cuesten un mundo.

El estudio pretende dar base científica a una muy antigua sospecha: “el dinero no trae la felicidad”, menos aún si está desigualmente repartido. Los países ricos no son los más felices, así vemos que América Latina es la región más feliz y ecológica del mundo. Un vistazo al ranking nos descubre muchas más sorpresas. Una de ellas es que Estados Unidos se encuentra en el puesto 114, mientras que Cuba alcanza el 7.

Quizás el modo de entender la vida explica la abismal distancia entre el alto índice de felicidad detectado en Cuba y el bajo aparecido en Estados Unidos. Las comparaciones muestran que se pueden lograr vidas largas y felices con niveles mucho más bajos de consumo de recursos. Por ejemplo, los habitantes de los Países Bajos vive en promedio un año más que los de Estados Unidos y tienen niveles similares de bienestar pero su huella ecológica per cápita es menos de la mitad (4.4 hectáreas globales frente a 9.4 hectáreas globales). Los Países Bajos son ecológicamente dos veces más eficientes en lograr buenas vidas que los Estados Unidos. Igualmente, los costarricenses también viven un poco más tiempo que los norteamericanos, reportan niveles de bienestar mucho más altos y aún así tienen una huella de menos de un cuarto.

No faltará quien plantee la siguiente pregunta: ¿Si tan felices son los cubanos, por qué tantos desean a emigrar a Estados Unidos y no sucede el interés contrario? Ahora seré yo quien intente dar respuesta a ello. En primer lugar, no es verdad que la mayoría de los cubanos deseen ir a vivir a Estados Unidos, se trata de un patrón informativo explotado desde el norte. Evidentemente el estudio londinense no dice que todos los cubanos sean felices y ninguno quiera emigrar a otro país, pero una consulta del francés Salim Lamrani a la Oficina Estadística de Inmigración de Estados Unidos demostró que era antes de la revolución cuando más cubanos emigraban al país del norte y que en la actualidad, países como Canadá, México, Jamaica o El Salvador generan más emigración a Estados Unidos que Cuba.

Existen también razones de mentalidad entre la ciudadanía estadounidense que les hacen pensar que, aunque no sean felices, podrán serlo alguna vez gracias a la magnífica operación de conformación ideológica del modo de vida americano. El mensaje dominante en esa sociedad hacia las clases bajas es que ellas también podrán alguna vez ser ricas y opulentas, que viven en el país de las oportunidades aunque las estadísticas muestren que los ciudadanos suelen terminar sus días perteneciendo a la misma clase social de la que procedían sus padres. Todo ello les paraliza, no solamente para intentar subvertir el orden establecido, sino también para pensar en buscar un futuro en otra sociedad con otros valores.

Como ha señalado Nic Marks, fundador del centro para el bienestar de New Economics Foundation: "Mientras el mundo enfrenta la triple dificultad de una profunda crisis financiera, la aceleración del cambio climático y el tope inminente en la producción de petróleo necesitamos desesperadamente una nueva brújula que nos guíe. El hecho de dejarnos conquistar por la melodía del crecimiento económico sólo ha producido beneficios marginales para los más pobres del mundo, no ha mejorado notablemente el bienestar de aquellos que ya eran ricos y ni siquiera produjo estabilidad económica. Ahora tenemos que usar el Índice del Planeta Feliz para romper el encanto y trazar un nuevo camino hacia una economía de alto bienestar con bajas emisiones de carbono, antes de que nuestros estilos de vida de alto consumo nos arrojen en el caos de un cambio climático irreversible ".

Pascual Serrano
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10.8.09

Demasiado para ser casual

Por Eduardo de la Serna *


A raíz de declaraciones habituales del Papa, relacionadas en este caso con la colecta anual Más por Menos, algunos retomaron en nuestro país el tema de la pobreza: “escándalo” la llamó Benito 16. “Escándalo” repitió el cardenal Bergoglio. La pobreza nos duele, remarcó con su habitual glamour el presidente de la Sociedad Rural, la pobreza es el tema principal en el diálogo, destacó monseñor Alcides Casaretto, la pobreza es el tema que ocupa lugar principal en los medios de comunicación social en nuestros días. Demasiada insistencia en tan poco tiempo para ser casual. ¿Qué ocurrió? ¿De golpe descubrieron a los pobres aquellos que ayer los ignoraban? ¿Será que “ayer” no había pobres y los hay desde poco después de las elecciones? ¿Será que algo ocurrió puntualmente para que el tema se desencadenara? Demasiadas casualidades, que nunca son inocentes en política.

Que en Argentina haya pobres es realmente un escándalo. Que haya uno solo, lo es. Pero miremos un poco más. “El hambre es un crimen”, afirmaban los siempre castigados “chicos del pueblo”, a lo que obviamente adherimos. Personalmente ya me llamó la atención que un diario destacara, semanas atrás, que los chicos pobres comían cuises, algo que es remedo de lo que decían los diarios en el 2002 (“caballos, ratas y sapos”, decían entonces). Insistencia en el diálogo, escándalo de la pobreza, gravedad de la situación de los pobres, temas remanidos... ¿será que “alguien” nos quiere decir que estamos como en el 2001-2002?; ¿será que ese/esos “alguien” quiere/n alentar el imaginario para que no nos “escandalice” sino que deseemos que un gobierno constitucional “no termine”?

Una reflexión

Cuando escucho a ciertos sectores progresistas decir que “no hay que judicializar la pobreza”, realmente me molesta mucho. Personalmente creo que DEBE judicializarse. La pobreza es un crimen, y debe ser penado todo lo que sea responsable y “ejecutor” de que los pobres sean más (más pobres y más los pobres). Creo que el Poder Ejecutivo no puede ser indiferente a la “escandalosa” distribución injusta del ingreso; creo que el Poder Judicial debe considerar un crimen que no se subsane el delito y sancione a los responsables, y creo que el poder legislativo debe sancionar todas las leyes necesarias para que los pobres sean cada vez menos (menos pobres y menos los pobres).

Ahora bien, ¿por qué hay pobres? Esa es la pregunta fundamental. Por eso me parece totalmente empobrecedora la palabra “excluidos”, lo he dicho en otras ocasiones: porque “excluidos” no implica “excluidores”, porque nunca hay “responsables”. Porque los pobres en Argentina no son pobres por vivir en un país pobre (¿hay en el mundo muchos países más ricos que la Argentina?). Entonces, preguntarse “por qué hay pobres” es el paso fundamental para enfrentar el escándalo. Sin una seria respuesta a esa pregunta, todo es teatro. O burla. ¿Cuáles son las causas de la pobreza? ¿No tiene nada que ver en la razón de que haya tantos muy pobres, el hecho de que haya pocos tan ricos? Y para que nadie me acuse de “neo-marxista” recuerdo que la frase “los ricos son cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” pertenece a Juan Pablo II. ¡Ah!, y la frase “imperialismo internacional del dinero” fue dicha por Pio XI.

¿Qué es el escándalo?

La palabra “escándalo” es una palabra usada con mucha frecuencia por la Iglesia. Aunque a veces, de un modo extraño. En la Biblia el escándalo es la trampa en el camino, la piedra que hace tropezar. Es decir, es lo que impide avanzar, lo que no deja caminar. Pero uno puede “escandalizarse” de cosas positivas, y en ese caso ¡pobre del que se escandaliza!, o escandalizarse por malos ejemplos, y en ese caso ¡ay del que escandaliza!... En nombre del “escándalo” muchas veces en la Iglesia se “esconden” curas pederastas, para que no haya “escándalo”, o se cuestiona al periodista que muestra aquello que escandaliza, como un torturador “relocalizado” en Chile. En realidad, fijando el ojo, el escándalo no lo provocan los que muestran lo que escandaliza, sino quienes lo obran: los pedófilos, los torturadores, los miembros de la institución eclesiástica que se muestran con “relaciones carnales” con el poder económico o político.

Ahora bien, si miramos así, en lo personal, la pobreza no me escandaliza. La pobreza me compromete, me impulsa a hacer lo más que sé y puedo para enfrentar la injusticia que la provoca. En lo personal, lo que me impide caminar, lo que me parece que es una trampa en el camino es la riqueza. La ostentación, pornográfica con frecuencia, es lo que escandaliza. Los injustos, los victimarios me escandalizan. Y quienes son cómplices, aduladores, o difusores. Lo que es un escándalo es la riqueza, ¡no la pobreza!

La propiedad privada

Como no podía ser de otra manera, en plena fidelidad a su historia, la Sociedad Rural insistió en el tema de la propiedad privada. Es absolutamente coherente. Nunca se preocuparon de los “privados de propiedad”. Pero en lo personal, y con el sustento que me dan el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, no la escuela de Frankfurt, creo que mientras la propiedad privada sea vista como un “absoluto”, o un “dios”, la pobreza seguirá creciendo. Y doliendo. Aunque nunca olvido aquello que repetía Carlos Mugica: “primero se apropiaron de todas las tierras y después hicieron el Código Civil”. Todo lo expoliado ayer y hoy a América latina parece que no “era” propiedad privada, y la “deuda externa” parece que empieza cuando ellos deciden, y no cuando Bolivia fue saqueada, Paraguay masacrado, Colombia devastada... Y los indígenas “simplemente” aplastados, robados, y víctimas de un genocidio que algunos llaman “el mayor genocidio de la historia”. Difícilmente algunos hubieran podido fundar la Sociedad rural o entidades afines si antes no saqueaban a mapuches, tehuelches y tantas otras etnias “dueños de la tierra”, para después ser “terratenientes”, “gente de campo”. Pero aunque desmemoriadamente olvidáramos esto, la insistencia en la propiedad privada, y el olvido del fin social de la propiedad sin ninguna duda es “la madre de todas las causas” de la pobreza.

Los nombres

En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivianos”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Mauricio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema. Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante. Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.

Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito. Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina. Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.

Una mirada a la situación actual

Hay pobreza. Es evidente y grave. Creo que la pobreza ha aumentado en los últimos tiempos, al menos es lo que vemos en nuestros barrios los curas amigos. No es fácil decir cuánto, pero insisto: no me escandaliza compartir momentos con los pobres, me escandaliza ver a la mesa de enlace tirando leche; no me escandaliza –sí me compromete y moviliza– que aumenten los pobres, me escandaliza que los ricos sean diputados, o jefes de gobierno, o manejen medios y la opinión pública; no me escandaliza ver al pobre a la cara y llamarlo por su nombre, me escandaliza ver a sectores de la Iglesia de Jesús, el Mesías de los pobres, e Iglesia de los pobres, cercana de los responsables de la pobreza.

Pero –por otro lado– sí creo que hay un clima enrarecido. La trascendencia del telegrama del Papa (infinitamente mayor comparada con la poca trascendencia que tuvo su reciente encíclica toda ella dedicada a cuestiones sociales), los discursos en la Sociedad Rural diciendo “por ahora” no cortamos puentes, defendiendo a Martínez de Hoz, y creando evidente clima destituyente, sí es preocupante.

Es curioso: los obispos argentinos nunca pusieron al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer en ninguna comisión episcopal, y justo en estos momentos difíciles, lo eligen presidente de la comisión episcopal de Educación, como queriendo “marcarle la cancha” al Gobierno en un campo tan específico y sensible a antiguas conferencias episcopales. No hace falta recordar que durante las dictaduras el Ministro de Educación era consensuado con el Episcopado, y lo mismo se hizo en los gobiernos democráticos sucesivos. Elegir para ese cargo episcopal a un obispo con evidente vocación de cruzado, es obviamente para “cruzar” al gobierno en este tema. Su referencia en sus dos declaraciones de hace un mes y la semana pasada aludiendo al “neo-marxismo” no hizo sino recordarnos otros duros momentos episcopales y dictatoriales.

Una última cosa: hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos: la embajada de los Estados Unidos no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia. Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres. La embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí– la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto. Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco.

Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza. Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados. Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo. Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos.

* Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica.

FUENTE: Página 12
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Popurrí del escenario (Por Eduardo Aliverti)


Si las noticias más destacadas son el invento de una dura crítica del Papa a la pobreza argentina; el proyecto de secuestro del automotor si excede la velocidad en Capital (¡¡¡puesto en Clarín como título central de portada!!!); la guerrita entre la AFA y un grupo de la tele; el retorno de Carrió desde Disneylandia; la reaparición discográfica de Charly; o nuevamente unas cuantas relativas a eso que los medios denominan “inseguridad”, quiere decir que, por lo menos coyunturalmente, el escenario post 28 J está algo lejos de ser todo lo difícil que algunos imaginaban.
El centro de atención política se trasladó al Congreso, donde hubo tres asuntos presentados como relevantes. Dos de interés sectorial (emergencia agropecuaria y protección a los bienes electrónicos fabricados en Tierra del Fuego) y uno de atracción masiva (el tarifazo del gas). Por fuera de eso, sólo sobresalió el avance, parece, en la idea de despenalizar el consumo de drogas para uso personal; y el acuerdo sindical por el manejo de fondos de las obras sociales, gracias al nombramiento de un nuevo funcionario. Esto último, según lo que se lea, es una victoria de Moyano o una forma de tranquilizar a los Gordos. Lo cual es más o menos lo mismo porque la conclusión de ambas hipótesis es que no hay sangre en el río, como terminará no habiéndola tras las fintas de boxeo entre Grondona y el grupo Trisa (Clarín, o sea, que se reparte con Torneos y Competencias la empresa que adquirió los derechos de televisación). En este país ya se demostró que puede pasar cualquier cosa, excepto que se quede sin fútbol.
Como es habitual, temas tan diversos sugieren desconexión entre sí. Sin embargo, cualquiera mínimamente avispado descubre que sí hay un hilo conductor. Sea porque las cosas están peliagudas pero no tanto; o fuere por estar mucho más complicadas de lo que parece pero licuadas por la inexistencia de una oposición capaz de aprovecharlas y ofrecerse como alternativa, que el paisaje político revele esta calma -chicha o no, pero calma al fin- significaría, en principio, que no están dadas las condiciones, ni objetivas ni subjetivas, para ningún salto al vacío. Por las dudas, debe insistirse con que una indicación de esa naturaleza, aun proviniendo de pensamientos progre, no conlleva empequeñecer la magnitud de los horribles desequilibrios sociales que el kirchnerismo no pudo, supo o quiso resolver. Los años del crecimiento a cifras chinas, aunque habiendo partido de un subsuelo profundo, no fueron empleados para atemperar y corregir esa grieta espantosa entre quienes más y menos tienen. Al contrario, se profundizó y es el escándalo de que habla Ratzinger, desde su celestial hipocresía, él y el Vaticano, como socios ideológicos de los modelos que aquí y en todo el mundo generaron y acentuaron la injusticia social. Da asco leerlo, al margen de que la repercusión por lo dicho esta vez tuvo origen en un manejo de prensa que obvió, nada menos, el hecho de haberse tratado de una alegoría ecuménica, sobre la pobreza, que no le apuntó en particular a la Argentina sino a la universalidad del fenómeno. El resto lo hicieron los dos diarios principales de alcance nacional, dándole al punto, ayer, los títulos centrales de portada y una cobertura asombrosa, que la mayoría de los demás medios continuó amplificando. Coronaron con la homilía del reaparecido monseñor Bergoglio, frente a los fieles o clientes de San Cayetano. La comprensión y el respeto por la angustia y religiosidad populares no deberían perder de vista que su tipo de jerarcas viven de que los oprimidos crean que la opresión se resuelve con procesiones y estampitas.
El brutal aumento de las tarifas del gas domiciliario es emblemático, respecto de tirios y troyanos. En efecto, y en esencia para la clase media, el incremento es feroz. Claro que la pregunta es respecto de qué. Durante los últimos seis años, los valores estuvieron congelados y el Gobierno cometió el error impresionante de no producir ajustes periódicos y segmentados de acuerdo al consumo de cada quién. Como con la luz, la vieja historia de que también son objeto de subsidio estatal los que llenan su pileta de natación. No sólo fue una falla severísima desde la concepción económica sino, y sobre todo, de lectura política. El oficialismo desaprovechó la etapa en que el viento le soplaba de cola para introducir los retoques hacia arriba, de los que nadie se habría quejado. Ahora, con un presente y panorama fiscales no graves pero sí delicados, recorta subsidios y ya no es que “cuela” sino que agrede con aumentos de 200 a 300 por ciento o más, para beneplácito de una oposición mediática que (no sin mucho de razón) se hace un festín. Luego, el interrogante es dónde estaba ese grupo de quejosos, y dónde la propia clase media, en esos seis años de festichola en los que nadie se molestó mayormente por el congelamiento tarifario. Sonará un tanto abrupto o descomedido, pero se parece -en sus proporciones, desde ya- a los diez años de felicidad de la rata que acabaron en la crisis más bestial de la historia “moderna” de los argentinos. Acuérdese o no con ello, lo cierto es que esta semana la oposición no pudo ponerse de acuerdo ni siquiera para derogar la suba, aunque después consensuó un bosquejo y recolección de firmas sin explicar, como en el caso de las retenciones agrícolas, de cuál traste exprimirán en reemplazo de los que quieren abolir. Y el resto de los proyectos parlamentarios se aprobó por un tubo. Algo dice eso acerca de la fortaleza propositiva opositora: no la tiene, y por alguna vía indirecta, digamos, corrobora que el 28 de junio se la usó mucho más para castigar al kirchnerismo que por confianza en su carácter de opción.
Lo único que emerge, entonces, es el fervor de la facción agraria, representante de no más que unos 70 u 80 mil tipos de la producción sojera (y de otros cuantos miles que pasaron a defender sus intereses), resueltos a ofrecerse como la llave para acabar con el hambre en una actitud cuya gracia la transforma en bizarra. Son ellos más la corporación “periodística” que les da cauce, con Clarín y La Nación a la cabeza. Es decir, el nudo neurálgico del enfrentamiento con el Gobierno en tanto etapa sin retorno, muy seguramente, de la influencia mediática en las masas. Si no fuera por eso, es dificultoso imaginarse quiénes y cuántos, en términos de sectores medios y populares, sabrían de la vida de Biolcatti, Buzzi y Compañía.
Al revés de lo que ocurre con la dirigencia política, sometida a prueba en el minuto a minuto de una prensa que jamás rinde examen, la asociación agromediática pareciera tener el poderío de disponer de las (in)conciencias más sibaritas. Sobre todo de esa chica Almodóvar que es la clase media, y que fija el humor de esta sociedad. Lo que hay para arriba y para abajo casi no cuenta.

FUENTE: Marca de Radio
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9.8.09

La estúpida cobardía y prepotencia de los censores: ¿Qué te pasa, Clarín?

La censura es algo deleznable, no caben dudas. Pero no es sólo eso. Es la demostración de que quién censura tiene miedo de algo, oculta algo o defiende intereses para nada santos.
A veces se puede (se me ocurre) producir un hecho de censura involuntario, pero cuando esas actitudes son reiteradas, no sólo se debe repudiar y denunciar, sino que debemos preocuparnos todos y hacer un frente común, dejando de lado cualquier interés grupal o particular, cualquier ideología o creencia.
Es muy probable que la gran mayoría de ustedes ya esté enterado del nuevo hecho de censura llevado a cabo por el grupo Clarín. Desde hace ya un buen tiempo, el grupo Clarín viene haciendo que Youtube y otros similares, retiren videos que deberían ser de dominio público por ser noticias o declaraciones de diferentes personajes. Esta vez la censura fue contra un blog creado por un ex periodista del diario Clarín, Daniel Díaz.
El blog tiene como nombre (por ahora) una frase que hizo famosa el ex presidente Néstor Kirchner en los tiempos del enfrentamiento entre la oligarquía campestre y el gobierno por las retenciones móviles del año pasado. Kirchner solía repetir, cuando iba a referirse a la manipulación informativa del grupo Clarín, con la pregunta "¿Qué te pasa, Clarín?". Así, tal cual, se llama el blog que ahora está a punto de cerrarse por una acción judicial iniciada por dicho grupo oligopólico...
Se le ordenó a Daniel Díaz cerrar el blog y por cada día que pase sin que cumpla con dicha orden, deberá pagar 500 pesos. Además, el grupo Clarín pretende que el blog pase a ser propiedad del grupo...La excusa para todo esto es que estaría usando indebidamente el nombre del multimedio... Pero la realidad es que desde que fue creado (hace 3 meses), Clarín se sintió muy molesto con las críticas que se le hacían a su manera de (des)informar. Reitero, Daniel Díaz es un ex periodista del propio diario Clarín, por lo que conocía al grupo en su propia "cocina".
Por ahora, el blog no cerró. Pero no se puede acceder a todo el material que contiene ni a nuevos artículos y/o comentarios. Sólo se puede ver en su portada el siguiente texto:



Por supuesto que todo esta información acerca de la censura al blog, no sólo no apareció en los medios manejados por el grupo Clarín, sino que muchos otros medios prefirieron no mencionarlo, ignorarlo y hasta autocensurarse (como es el caso del diario de Jorge Lanata, Crítica, que publicó un artículo referido al tema, pero poco después lo eliminó sin ningún tipo de explicación)
Sí, en cambio, se divulgó por el canal estatal (Canal 7)...



Además de lo que decía al principio, la censura también es un rasgo de estupidez. Porque lo único que logra es que lo que se pretendía ocultar, sea aún más visible y más buscado por mucha más gente, que quizás jamás se hubiera enterado de que existía un blog de las características de éste que comento ahora...

Por el momento, además de Canal 7, están varios blogs difundiendo la noticia... (y debe haber infinidad de otros que también lo estarán haciendo, con seguridad)

Aquí, algunos de esos canales de difusión por internet:


http://mundo-perverso.blogspot.com/2009/08/urgente-censuraron-que-te-pasa-clarin.html
http://registromundo.blogspot.com/2009/08/clarin-contra-un-blog-que-te-pasa.html

http://undiaperonista.blogspot.com/2009/08/estamos-nerviosos.html


http://mateysopaipillas.blogspot.com/2009/08/que-te-pasa-clarin-la-libertad-de.html


http://meneame.net/story/grupo-clarin-censura-blog-pasa-clarin


http://partido-pirata.blogspot.com/2009/08/sacaron-del-aire-al-blog-que-te-pasa.html



Clarín está nervioso, pero eso es problema suyo...
Nuestra preocupación debe pasar por tratar de evitar que estas cosas sean moneda corriente... Para tener fuentes de información alternativas a las de los pulpos mediáticos y por defendernos juntos, aún no compartiendo ideologías...

¿Qué te pasa, Clarín?

Todos sabemos qué es lo que te pasa. Sos un medio manipulador, abusivo, desestabilizante y prepotente... entre muchas otras cosas y no te gusta que te lo digan en la cara.



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5.8.09

La verdadera historia del Club Bilderberg - de Daniel Estulin (LIBRO DIGITAL Y RESÚMEN)



La Verdadera Historia del Club Bilderberg (de Daniel Estulin)


En 1954, muchos de los hombres más poderosos del mundo se reunieron por primera vez bajo el patrocinio de la familia real holandesa y la familia Rockefeller en el lujoso hotel Bilderberg de la pequeña ciudad holandesa de Oosterbeck. Durante todo un fin de semana debatieron sobre el futuro del mundo. Al acabar las sesiones, decidieron volver a reunirse cada año para intercambiar ideas y analizar la evolución internacional. Se bautizaron a sí mismos como Club Bilderberg y, desde entonces, cada año, se reúnen durante un fin de semana en un hotel de mundo para decidir el futuro de la humanidad. Entre los miembros actuales de este selecto club se encuentran Bill Clinton, Paul Wolfowitz, Henry Kissinger, David Rockefeller, Angela Merkel, Jacques Chirac, Donald Rumsfeld, Toni Blair y George Soros, además de muchos otros jefes de gobierno, empresarios, políticos, banqueros y periodistas de países de todo el mundo. Españoles de primer nivel también forman parte de este selecto club. Entre ellos se encuentran Rodrigo Rato, Matías Rodríguez Inciarte, Juan Luis Cebrián, Joaquín Almunia, Pedro Solbes, Loyola de Palacios, José Borrell, Jaime Carvajal de Urquijo y Javier Solana.
El Club Bilderberg no es una sociedad secreta. No se trata tampoco de una nueva teoría conspiradora sobre el dominio del mundo. El Club Bilderberg es totalmente real y tangible. Existe como institución oficial y se han publicado algunos artículos sobre él. La prestigiosa BBC británica, por ejemplo, le dedicó su atención el 27 de septiembre de 2005. Sin embargo, en más de cincuenta años de reuniones en las que se ha producido una concentración inusitada de poder y dinero en el mismo momento y en un solo lugar, nunca se ha filtrado ninguna información de lo que se debatía en el Club Bilderberg. Jamás se ha dejado entrar a la prensa a las deliberaciones, ni se ha emitido ningún comunicado sobre las conclusiones a las que habían llegado los asistentes, ni tampoco se ha hecho pública ningún acta con el orden del día.
Directivos del propio Club Bilderberg han afirmado que esa discreción es necesaria para que los participantes en los debates puedan hablar con libertad, sin ver al día siguiente sus declaraciones reflejadas en los periódicos. Sin duda, esa discreción permite al Club Bilderberg deliberar con más libertad. Pero eso no responde a la pregunta fundamental: ¿Sobre qué hablan los más poderosos del mundo en esas reuniones?
En cualquier democracia moderna se protege el derecho a la intimidad, pero ¿no tiene el público derecho a saber de qué hablan los más importantes presidentes, primeros ministros, reyes y reinas de todas las casas europeas cuando se reúnen con los empresarios y banqueros más ricos de sus respectivos países?
¿Qué garantía tienen los ciudadanos de que el Club Bilderberg no es un centro de tráfico de influencias y de cabildeo si no se les permite conocer de qué hablan allí sus representantes? ¿Por qué el Foro de Davos y las reuniones del G8 aparecen en todos los periódicos en portada y permiten asistir a miles y miles de periodistas, mientras que nadie cubre las reuniones del Club Bilderberg a pesar de que asisten a ellas con regularidad los presidentes de entidades financieras como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, presidentes de las empresas más poderosas del mundo, como DaimlerChrysler, Coca Cola, PepsiCo, Ford, General Motors, Novartis, AstraZeneca, British Petroleum, Shell, Chase Manhattan Bank, UBS Warburg, Soros Fund Management, Kissinger and Associates, Nokia, Motorola, Ericsson, American Express, France Telecom, German Telecom, British Telecom, Goldman Sachs, Lazard Freres, Deutsche Bank, JP Morgan, Xerox, Microsoft y Oracle, EADS, secretarios de Defensa y vicepresidentes de Estados Unidos, representantes de comités nacionales democráticos y republicanos estadounidenses, directores de la CIA y del FBI, secretarios generales de la OTAN, todos los comisarios europeos, senadores y congresistas estadounidenses, primeros ministros europeos y líderes de los partidos de la oposición, gobernadores de todos los bancos centrales de todos los países europeos, los principales editores y los directores de los principales periódicos del mundo? Resulta sorprendente que pocos medios consideren que una concentración de personalidades así no es noticia cuando cualquier viaje de algunos de ellos en solitario suele llegar a los titulares de las noticias en televisión.
Yo me hice estas preguntas casi quince años atrás. Empecé entonces una investigación que me absorbería por completo y se convertiría en el trabajo de mi vida. Lentamente traspasé una a una todas las capas de secretismo del Club Bilderberg. A través de medios que recuerdan las tácticas de espionaje de la guerra fría y poniendo en ocasiones en juego mi propia vida, conseguí lo que nadie había conseguido: conocer qué se decía tras las puertas cerradas de los lujosos hoteles en los que el Club Bilderberg se reunía.
Y lo que descubrí me puso los pelos de punta. Más allá de ser un centro de influencia, el Club Bilderberg es el gobierno mundial a la sombra, el que decide con un secretismo total en sus reuniones anuales cómo se llevarán a cabo sus planes.
Los Secretos del Club Bilderberg se adentra en las reuniones secretas y explica por qué un grupo formado por políticos, empresarios, banqueros e individuos poderosos formaron la sociedad secreta con más poder en el mundo. Los Secretos del Club Bilderberg incluye fotografías y documentos inéditos de las reuniones, además de detallar las acciones pasadas, presentes y futuras de los Bilderberg. Como dijo Benjamin Disraeli, primer ministro inglés, «el mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores».
El 11 de septiembre de 2001, el Club Bilderberg, como demostraré inequívocamente en este libro, inició una guerra que «no tendrá fin mientras vivamos». Esa guerra no se libra en aras de la justicia. Su único fin es el petróleo. Quien gane finalmente esta guerra controlará los últimos vestigios de las reservas de petróleo y gas natural del Planeta. La raza humana libre está en peligro de extinción. Los Bilderberg lo saben muy bien. De ahí las «guerras sin fin» en Afganistán, Iraq, Sudán, Irán, la cuenca del mar Caspio y las que se librarán contra Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Siria y Venezuela dentro de muy poco tiempo. Todo forma parte de un conflicto global para controlar a la Humanidad. Quienes controlan el petróleo controlan la Tierra. Y el Gobierno Mundial Único-Nuevo Orden Mundial se aprovecha de todos los recursos tecnológicos disponibles para dominar al reticente mundo.
El objetivo final de esta pesadilla es un futuro que transformará la tierra en un planeta-prisión mediante un mercado único globalizado, controlado por un Gobierno Mundial Único, vigilado por un Ejército Mundial Unido, regulado económicamente por un Banco Mundial y habitado por una población controlada por microchips cuyas necesidades vitales se habrán reducido al materialismo y la supervivencia: trabajar, comprar, procrear, dormir, todo conectado a un ordenador global que supervisará cada uno de nuestros movimientos.
En este inminente futuro incierto, el pueblo cree que hay algo malvado que está al acecho en las sombras, esperando la oportunidad de abalanzarse, aguardando el momento oportuno. Podemos sentir su escalofriante presencia. A la mayoría de la gente le gustaría ignorarla pero ya no puede hacerlo. Ese «algo» se ha introducido lentamente de manera sigilosa y forzada en nuestra conciencia y en nuestra psique colectiva. En este libro yo muestro qué es ese «algo» y revelo sus planes apocalípticos. Pero aún hay más.
Pero aún hay más. También descorro el velo del lucrativo tráfico mundial de drogas y explico cómo los bilderbergers se encargan de gestionarlo. Al contrario de lo que nos han contado, la guerra en Kosovo no se libró en pro de la libertad sino por drogas. La economía global asociada a las drogas genera aproximadamente 700.000 millones de dólares al año en beneficios en efectivo líquido. ¿Quién se beneficia? Las familias más opulentas y poderosas del mundo, como demuestro en el capítulo sobre Kosovo. Milosevic era bruto, pero se le quitó de en medio y finalmente se le asesinó porque el Imperio necesitaba beneficios ilimitados. Como el 80 por ciento de la heroína que entra en Europa lo hace a través de Kosovo, Yugoslavia estaba condenada a desaparecer.
También nos han dicho que Osama bin Laden y sus terroristas de Al-Qaeda perpetraron los atentados del 11-S. Como el mundo estaba horrorizado, nosotros quisimos creer en otra MENTIRA. El 11-S, tal como pongo de manifiesto en el último capítulo, guardó relación con el petróleo, o más bien con la falta de petróleo como requisito previo necesario para una Guerra Total que nos llevará a los brazos abiertos con que nos espera la Esclavitud Total.
Los Beatles, los Rolling Stones, Monterrey, Woodstock, la emisora Top 40 y MTV son metáforas de un lavado de cerebro devastador, cortesía del Instituto Tavistock de Comportamiento Humano. Creíamos que habíamos «descubierto» a los Beatles, a los Stones, a los Animals y a los Mamas and the Papas. Sin embargo, cruel y previsoramente, a las órdenes de Tavistock, los investigadores sociales más brillantes del Planeta nos implantaron estos grupos. Formaban parte del experimento humano de alto secreto de efectividad devastadora, que pretendía degradar al individuo y reducir su esfera de influencia espiritual. Combinados con los experimentos con LSD financiados por la CIA y los experimentos supersecretos de narcohipnosis MK-ULTRA, realizados con el fin de crear un asesino humano perfecto, el «Candidato Manchú», el capítulo muestra los devastadores efectos de lo que, en efecto, ha sido un esfuerzo continuo durante el siglo pasado de degradar al HOMBRE hasta dejarlo al nivel de la BESTIA, el sueño de Frédéric Nietzsche de HOMBRE-BESTIA visto a través de los ojos del Club Bilderberg, su extrema locura.
Sin embargo, a escala mundial se está despertando la conciencia general, dado que el pueblo está empezando a vislumbrar su irracionalidad; esta concienciación está empezando a capacitar nuestro aprendizaje y comprensión colectivos. Verás, nos han dicho que los acontecimientos mundiales son demasiado difíciles de comprender para un no entendido. ¡Mentían! Nos han dicho que los secretos nacionales deben protegerse celosamente. ¡Claro que sí! Ningún gobierno desea que sus ciudadanos descubran que los mejores y más brillantes compatriotas se dedican al tráfico de drogas, participan en saqueos masivos de planeta, en secuestros y asesinatos. Yo lo hago por ellos.
Conocerás quién trafica con drogas y por qué, quién asesina y quién extrae beneficios de esa gigantesca y omnipresente estafa que se conoce como política. Pero hay esperanza. Los pueblos no deberían temer a sus gobiernos. Los gobiernos, a partir de ahora, deberían empieza a temer a sus pueblos.
Una vez más, estamos ante una encrucijada. El Bilderberg está a punto de celebrar su «fiesta de presentación global» Los puntos de tensión han empezado a romperse en cada rincón del planeta y la gente ha comenzado a tomar partido. Los caminos que sigamos ahora determinarán el futuro de la Humanidad y si atravesamos el siglo XXI como un Estado policial electrónico global o como seres humanos libres, como consecuencia de una concienciación masiva que tenga lugar en Estados Unidos y en el resto del mundo libre frente a las actividades criminales de la élite global.

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Honduras: el primer golpe de Estado militar de la administración Obama

El SouthCom toma el poder en un Estado del ALBA

por Thierry Meyssan

Honduras suscitó la cólera de Washington al rebelarse contra la presencia militar estadounidense e incorporarse al ALBA. Militares formados en la Escuela de las Américas y dirigidos por consejeros estadounidenses derrocaron al presidente constitucional Manuel Zelaya y pusieron en el poder a quien había sido su rival de siempre en el seno del partido liberal, Roberto Micheletti. Thierry Meyssan hace un recuento de los objetivos de este enfrentamiento y señala la voluntad de la administración Obama de retomar el control de América Latina.
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Roberto Micheletti, presidente del Congreso y eterno rival de Manuel Zelaya en el Partido Liberal, saluda a los diputados que acaban de designarlo como nuevo presidente de Honduras.

Nadie pensó que la crisis surgida entre Honduras y Estados Unidos pudiera desembocar en un golpe de Estado militar. Parecía que Washington había renunciado a esa forma de acción, aunque la administración Bush había sobornado recientemente a un grupo de militares para que derrocaran al presidente constitucional de Venezuela (el 12 de abril de 2002) [1] y había utilizado a sus propias fuerzas especiales para secuestrar al presidente constitucional de Haití (el 29 de febrero de 2004) [2]. Pero los comunicadores de la Casa Blanca venían utilizando últimamente la amplia sonrisa del flamante Barack Obama para hacer creer a la opinión pública internacional que Estados Unidos había cambiado y que había renunciado a su ambición imperial.


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La importancia estratégica de los cinco Estados de la antigua República Federal de América Central (Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) reside en su situación geográfica como corredor de tránsito entre dos continentes y dos océanos. Si bien ninguno de ellos dispone de recursos naturales especialmente importantes, lo interesante es que todos ellos pueden servir de base para controlar la zona. Durante la revolución sandinista en Nicaragua, Washington utilizó Honduras como base de retaguardia de las bandas contrarrevolucionarias. Bajo la dirección de John Negroponte, la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa se convirtió en cuartel general de los «contras» nicaragüenses y de sus escuadrones de la muerte. Vista desde ese ángulo, la evolución antiimperialista de Honduras, luego del regreso de los sandinistas al poder en Nicaragua, representaba no tanto un problema en sí como un verdadero peligro de «contaminación». ¿En qué representaba la evolución de la situación hondureña un peligro tan grande como para que Washington decidiera recurrir nuevamente a los viejos métodos, corriendo así el peligro de malograr todos sus esfuerzos propagandísticos?

La presidencia de Maduro y las elecciones de 2005

Al igual que el resto de Centroamérica, Honduras enfrenta la existencia de las maras (pandillas). La más conocida es la Mara Salvatrucha. Se trata de bandas de niños manipulables debido a su dependencia de la droga y organizados mediante ritos místico-criminales [3]. Sus miembros se entregan a todo tipo de violencias, alcanzando a veces un inusitado grado de barbarie que los ha llevado a protagonizar verdaderas masacres.

En 2001, el candidato nacionalista Ricardo Rodolfo Maduro Joest resultó electo bajo la promesa de luchar contra el crimen. Su propio hijo, de 25 años, había sido secuestrado, torturado y asesinado, y su funeral se había convertido en una verdadera manifestación de carácter nacional. Al llegar a la presidencia, Ricardo Maduro ordenó espectaculares operaciones de lucha contra las pandillas. También reforzó el arsenal de la policía y sacó a los militares de los cuarteles para que ayudaran a los policías. Con el apoyo de la democracia cristiana, Maduro logró la adopción de una ley que castigaba con un mínimo de 5 años de prisión el solo hecho de ser miembro de una mara.

Aunque aquella ley sirvió de inspiración a países como Guatemala y Salvador, la Corte Constitucional hondureña decidió invalidarla porque comprometía la responsabilidad individual por asociación en casos de crímenes que el acusado no había cometido. La aplicación de aquella ley había dado lugar a un gigantesco aumento del número de personas encarceladas, lo cual se provocó a su vez sangrientos motines en las prisiones. En definitiva, como aquella ley no abordaba las causas sociales del fenómeno, ya masivo, su aplicación no detuvo el aumento de la criminalidad.

En 2005, el candidato nacionalista a la sucesión de Maduro, «Pepe» Lobo, consideraba que sólo una guerra podía acabar con las maras. Así que propuso reinstaurar la pena de muerte a través de un referéndum que contemplaría además la posibilidad de pronunciar penas de muerte colectivas contra las pandillas, a pesar de que un estudio realizado en Salvador ya había demostrado que el 51,9% de los criminales tenían sólo entre 11 y 15 años. Así que Honduras habría tenido que matar a muchos de sus propios hijos. Mientras tanto, el candidato liberal, Manuel Zelaya, proponía un enfoque mucho más razonable, basado no sólo en la represión sino en la realización de verdaderos esfuerzos a favor de la educación y de la inserción de aquellos niños en la sociedad.

En el plano económico, los resultados del presidente Maduro también resultaban bastante polémicos.

Ex gobernador del Banco Central y brillante hombre de negocios (concesionario de Seros y director del fondo de inversiones La Paz), Maduro negoció la reducción de la deuda hondureña con el FMI y con el Club de París. Pero, como contrapartida, tuvo que aumentar los impuestos y reducir el número de funcionarios, política que penalizó únicamente a la clase media.

También incluyó a su país en el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos/Centroamérica, sin encontrar mucha oposición política contra aquel proyecto, a pesar de sus desastrosas consecuencias para los pequeños agricultores. Las excelentes relaciones del presidente Maduro con su homólogo estadounidense George W. Bush condujeron incluso al envío de 370 militares hondureños a Irak, donde fueron destacados, junto a los españoles, en la zona administrada por el contingente polaco. Pero, como consecuencia de la decisión de Zapatero de retirar de Irak las tropas españolas, Maduro se vio políticamente obligado a retirar también a los soldados hondureños. Y finalmente, el mandato presidencial de Ricardo Maduro concluyó en un ambiente grotesco matizado por un escandaloso divorcio.

El liberal de izquierda José Manuel Zelaya Rosales presentó entonces una atrayente alternativa. En vez de proponer el cierre de servicios públicos como medio de garantizar una importante reducción presupuestaria, Zelaya propuso una reducción del tren de vida del Estado. Y para reforzar los ingresos del Estado, propuso facilitar el empleo en los sectores altos consumidores de fuerza de trabajo. En la lucha contra la criminalidad juvenil, Zelaya anunció su intención de equipar todas las escuelas con computadoras y de garantizar la instrucción pública gratuita a todos los niveles de la sociedad.

En 2005, en una elección de una sola vuelta, los hondureños eligieron como presidente a José Manuel Zelaya, con un 49,9% de sufragios, y le garantizaron el 48,4% de los escaños en el Congreso (unicameral). Su principal adversario, el nacionalista de derecha Porfirio Sosa, obtuvo el 46,2% de los sufragios y un 42,9% de los escaños en el Congreso. Los resultados eran tan apretados que se requirió su validación, la cual se produjo al cabo de dos semanas de espera. Tres pequeñas formaciones políticas se encontraron entonces en posición de árbitros en el seno del Congreso: la Unión Democrática, la Democracia Cristiana y el partido Innovación y Unidad.

Elección presidencial
(27 noviembre 2009)
Elecciones legislativas
(27 noviembre 2009)
José Manuel Zelaya Rosales
49,90 % de votos válidos
Partido Liberal
62 escaños
Porfirio Lobo Sosa
46,2 % de votos válidos
Partido Nacional
55 escaños
Juan Ángel Almendares Bonilla
1,5 % de votos válidos
Unificación Democrática
5 escaños
Juan Ramón Martínez
1,4 % de votos válidos
Democracia cristiana
4 escaños
Carlos Sosa Coello
1,0 % de votos válidos
Innovación y Unidad)
2 escaños

La presidencia de Manuel Zelaya

Nada dejaba entrever que el ranchero Manuel Zelaya pudiera entrar en conflicto con Washington, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría relativa de la que disponía no favorecía la posibilidad de una ruptura política. En primer lugar, el presidente Zelaya prosiguió la política de descentralización que ya había iniciado en su época de ministro. Su objetivo era acercar los centros de decisión a la ciudadanía para fortalecer el poder popular y la transparencia. Esta reforma provocó un distanciamiento entre la clase política corrupta de la capital y los nuevos notables locales. Y también sacó a la luz el control de los militares sobre una parte de la economía [4]

Pero lo más importante es que, en junio de 2006, Manuel Zelaya anunció su intención de destinar al tráfico comercial la base aérea de Soto Cano [5], en la que se encontraba un contingente estadounidense. Ante la reacción del Pentágono, el ministro hondureño de Defensa trató de retroceder, argumentando el costo del equipamiento necesario. Pero el presidente Zelaya mantuvo su decisión. Oficialmente, Soto Cano no era más que una pequeña base aérea cuyo personal se componía de 190 militares y 730 civiles. Pero su pista es la única de toda Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Fort Bravo es la única estación del SouthCom fuera de Estados Unidos [6]. Y, sobre todo, Soto Cano es una base de escucha vinculada a dos unidades secretas: Cerro La Mole y Swan Island. Este dispositivo es indispensable para el funcionamiento de la inteligencia militar estadounidense en la región. Curiosamente, Estados Unidos nunca ha firmado con Honduras ningún acuerdo que precise el estatus de las instalaciones anteriormente mencionadas.

A pesar de la fuerte popularidad del presidente Zelaya, una sorpresiva campaña de prensa lo acusó de no haber respetado sus promesas, de no haber logrado mejorar el nivel de vida ni contrarrestar el crimen. En realidad, Zelaya no podía proteger a su país del alza mundial del petróleo y se publicaban numerosos reportajes sensacionalistas que daban la impresión de que el país enfrentaba una gran proliferación de las maras. Manuel Zelaya respondió obligando a los medios audiovisuales privados a transmitir varias horas de entrevistas con miembros de su gobierno.

Washington manifestó su irritación mediante la reducción de sus programas de ayuda a la población hondureña, pero mantuvo sus programas de seguridad. Estados Unidos incluso proporcionó a Honduras importantes medios para la realización de sus planes de lucha contra el crimen organizado y contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Washington financió, por ejemplo, el equipamiento de Puerto Cortés con tecnología de punta que permite escanear todos los contenedores enviados a Estados Unidos que pasan por ese puerto hondureño.

Por otro lado, Washington dispone de poderosos medios de presión sobre Tegucigalpa. Honduras, país de 7 millones de habitantes, tiene cerca de un millón de inmigrantes en Estados Unidos, sobre todo desde el paso devastador del ciclón Mitch por territorio hondureño, en 1998. 78 000 de esos inmigrantes hondureños en Estados Unidos son residentes temporales, estatus que han renovado varias veces, y pueden ser expulsados mediante una simple decisión administrativa.

El presidente Zelaya prosiguió su lucha contra la corrupción, obligando a varios altos funcionarios a renunciar a sus puestos. Y algunos de éstos comenzaron entonces a conspirar. Se descubrió incluso que el ex director de la compañía de telefonía pública había interceptado los teléfonos del presidente Zelaya.

Al estallar en Estados Unidos la crisis de las subprimes y en momentos en que se produce el alza mundial de los precios de los alimentos básicos, el presidente Zelaya recurre, lógicamente, a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), organización intergubernamental promovida por Venezuela, país que garantiza la seguridad alimentaria y energética de los Estados miembros y que coordina además la realización de importantes programas de salud pública.

Esa decisión de Zelaya obtiene un fuerte apoyo popular, pero suscita inquietud entre las clases medias, ya afectadas por la política económica de Maduro y por la crisis económica mundial.

El 25 de agosto de 2008, Manuel Zelaya rinde homenaje al «Guerrillero heroico» Ernesto Che Guevara y, ante una multitud de 100 000 personas, firma en Tegucigalpa la entrada de su país al ALBA, en presencia de los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Hugo Chávez, de Venezuela, y del vicepresidente cubano Carlos Lage. El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, también está representado en el acto.
Honduras se convierte así en una de las naciones rebeldes.

El golpe de Estado militar

Representantes del gobierno de Estados Unidos admitieron en el New York Times haber entrado en contacto con los golpistas días antes de la asonada. Pero afirman que lo hicieron para convencerlos [7] de que emprendieran esa acción. Según esos testimonios, aquellos contactos finalizaron el domingo (o sea, en momentos en que el golpe ya había comenzado).

Pero hay que tener en cuenta que el pequeño ejército hondureño ha sido enteramente armado, entrenado e instruido por Estados Unidos. Se supone que obedezca a su comandante en jefe, el presidente de la República, y al jefe de su Estado Mayor. Pero, en la práctica, se encuentra bajo el control del SouthCom, desde Soto Cano y Miami [8].

Precisamente el jueves pasado, el Pentágono instaló apresuradamente al nuevo comandante del SouthCom, el general Douglas M. Fraser, para darle seguimiento al golpe.

En todo caso, la operación ya había sido concebida desde hace tiempo. Al igual que el ataque contra los edificios oficiales en Moldavia, al igual que la limpieza del valle de Swat, que el exterminio de los Tigres tamules o la «revolución verde» en Irán, el golpe de Estado en Honduras fue planificado por la administración Bush y posteriormente confirmado y ejecutado por la administración Obama, a pesar de los visos de legalidad que ésta última parecía ofrecer.

La tensión se recrudeció cuando el presidente Zelaya convocó a una consulta popular, que debía tener lugar el domingo 28 de junio, para determinar si los electores eran favorables a la elección de una Asamblea Constituyente. Se desató entonces una campaña internacional de prensa que presentaba aquella iniciativa como una maniobra exclusivamente tendiente a abrir a Manuel Zelaya la posibilidad de obtener un segundo mandato. Lo cual es totalmente falso ya que la elección de la Asamblea Constituyente sólo hubiese tenido lugar el mismo día que la próxima elección presidencial y, por consiguiente, la hipotética modificación de la Constitución no hubiese podido producirse sino mucho después del fin del mandato de Zelaya. Por lo tanto, el presidente Zelaya nunca hubiese podido ser candidato a su propia sucesión. Pero, claro está, después de haber acusado a Hugo Chávez de querer ser «presidente vitalicio», había que acusar a su aliado Manuel Zelaya de querer convertirse en dictador él también.

El 9 de junio, el Congreso hondureño adoptó una ley constitucional que prohibía la realización de un referéndum a menos de 180 días de la elección presidencial. El Tribunal Supremo declaró la consulta popular ilegal (pero no anticonstitucional), aunque la ley de modificación fue declarada en sí misma anticonstitucional. En base a esa decisión, el jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, bloqueó la organización de la consulta. El presidente se presentó entonces personalmente en una base militar para «rescatar» las boletas que debían ser utilizadas en la consulta popular y revocó al jefe del Estado Mayor por insubordinación. Al igual que los demás golpistas latinoamericanos, el general Romeo Vásquez fue formado por Estados Unidos en la tristemente célebre Escuela de las Américas.

La base de Soto Cano se encuentra actualmente bajo las órdenes del coronel Richard A. Juergens. Fue al parecer fue este mismo militar estadounidense quien dirigió el secuestro del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide cuando ocupaba el cargo de director de Operaciones Especiales del Special Operations Command.

El domingo 28 de junio de 2009, siendo alrededor de las 5h30 de la mañana (hora de Honduras), fueron cortadas la electricidad y las líneas telefónicas fijas y hertzianas. Comandos de militares encapuchados [9] asaltaron la residencia del presidente Zelaya y se lo llevaron, lo metieron en un avión y lo enviaron a Costa Rica en ropa de dormir. Fueron arrestados por lo menos 8 ministros, entre ellos la ministra de Relaciones Exteriores, así como otras personalidades, como el alcalde de San Pedro Sula (la segunda ciudad de Honduras). Cuando se restableció el servicio eléctrico, los medios audiovisuales anunciaron que se había decretado un toque de queda y la anulación de los oficios religiosos dominicales y de la consulta popular.

Después del mediodía, los diputados, que fueron previamente autorizados a salir a la calle, realizaron una reunión extraordinaria en la sede del Congreso. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, dio lectura a una carta, con fecha del 26 de junio, en la que el presidente Manuel Zelaya supuestamente renunciaba a su cargo. Nadie expresó sorpresa por la aparición de esta carta con fecha del 26 de junio. Después de dejar constancia de la supuesta vacancia a la cabeza del Estado, el Congreso designó a su propio presidente para ocupar la presidencia de la República. Por su parte, el Tribunal Constitucional afirmó, en un comunicado enteramente orwelliano, que el ejército había defendido la Constitución impidiendo que el presidente Zelaya diera un golpe referendario. El Tribunal sostuvo que al bloquear la consulta popular ordenada por el presidente de la República, el jefe del Estado Mayor había actuado legalmente, si lo había hecho por orden de un juez. Para que nadie ignorara el verdadero objetivo de la operación, los militares arrestaron a los embajadores o encargados de negocios de los Estados miembros del ALBA.

El desarrollo mismo del golpe de Estado en Honduras recuerda aquel que tuvo lugar en Haití, en 2004, contra el presidente Jean-Bertrand Aristide: secuestro en plena madrugada por soldados encapuchados y “aparición” de una carta de renuncia.

La manera como las agencias de prensa atlantistas han descrito el diferendo electoral, de forma tendenciosa para dar al golpe de Estado una apariencia de legalidad, demuestra la premeditación de esta operación por parte de Washington. La manipulación de las causas del golpe, ocultando el asunto de la base de Soto Cano y los vínculos entre militares hondureños y estadounidenses, es muestra además de una evidente voluntad de ocultar el papel de la administración Obama.

Notas:

[1] «Opération manquée au Venezuela», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 18 de mayo de 2002.

[2] «La CIA déstabilise Haïti», «Coup d’État en Haïti» y «Paris relâche le président haïtien», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 14 de enero, 1º y 16 de marzo de 2004.

[3] «L’extension de la Mara Salvatrucha», por Gaston Pardo, Réseau Voltaire, 2 de marzo de 2005.

[4] La democracia se instaló rápidamente en Honduras mientras que revoluciones y contrarrevoluciones se desarrollaban en la región. Estados Unidos garantizó que parte de la economía hondureña quedara bajo su control indirecto, a través de los militares.

[5] La base Soto Cano es la antigua base de Palmerola. Está situada al nordeste de Tegucigalpa, a 747 millas de la capital.

[6] El SouthCom es el comando estratégico de las fuerzas armadas estadounidenses encargado de garantizar el control de Latinoamérica.

[7] «Honduran President Is Ousted in Coup», por Elisabeth Malkin, The New York Times, 29 de junio de 2009.

[8] El SouthCom tiene su sede en Miami, pero dispone además de una estación en Soto Cano y de puestos avanzados en Comalapa (Salvador), Manta (Ecuador) así como en las islas de Aruba y Curazao (Antillas Holandesas).

[9] El uso de pasamontañas o capuchas en este tipo de operación es inútil y contraproducente, a no ser que se trate de enmascarar la participación de consejeros militares extranjeros.

FUENTE: Red Voltaire

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Las ONGs, ¿instrumentos de gobiernos y transnacionales?

Estudio de un caso

por Julien Teil

Las ONGs (organizaciones no gubernamentales) se presentan, por definición, como entes independientes de los Estados y representantes de la ciudadanía. La realidad es que están recibiendo cada día más subvenciones de los gobiernos y más financiamiento de las empresas transnacionales. A pesar de que carecen de legitimidad democrática, algunas ONGs ambicionan participar en la «gobernanza mundial». Julien Teil analiza este fenómeno a partir del estudio de un caso, el de la asociación caritativa CARE.



Consideradas como íconos del desinterés, las ONGs entraron en la escena política mundial a principios del siglo XX. Hoy en día, algunas pretenden participar en la «gobernanza mundial». Pero, ¿qué intereses representan en realidad las ONGs? Para responder a esta pregunta vamos a analizar un ejemplo revelador, el de una de las asociaciones humanitarias más importantes del mundo: CARE-International.

CARE-International es una asociación humanitaria fundada en Estado Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial, con los fondos del Plan Marshall. Esta asociación comenzó su accionar organizando envíos de alimentos, medicinas y otras cosas necesarias en una Europa desgarrada por la guerra. Los primeros 20 000 paquetes de ayuda fueron enviados el 11 de mayo de 1946 al puerto francés de Le Havre. Ese mismo año, varios millones de familias, escuelas y hospitales recibieron aquellos paquetes. CARE-Francia es una de las 12 filiales nacionales de la asociación humanitaria CARE-International y entre sus fundadores se encuentran el banquero Jean Guyot y el abogado Jean Lisbonne.

CARE dentro de la construcción europea y el Plan Marshall

Las siglas C.A.R.E. identifican a la «Cooperative for American Remittances to Europe», que se convirtió posteriormente en la «Cooperative for American Relief Everywhere». Según la óptica del Plan Marshall, los europeos tenían que ser asistidos y protegidos de la amenaza soviética, aunque fuera en contra de su propia voluntad. Para ello, los europeos tenían que ser portadores de «los valores americanos», a la vez conservadores y liberales, y convertirse en aliados incondicionales de Estados Unidos.

La CIA (desde 1948) y la OTAN (desde 1949) establecieron [en Europa] las redes stay-behind, encargadas de prevenir la llegada de los comunistas al poder y de organizar la resistencia en caso de invasión por parte del Ejército Rojo. Al conocerse ulteriormente la existencia de aquellas redes, se les designó generalmente con el apelativo de Gladio. 
Dentro de esa misma perspectiva, el ACUE (American Comittee on United Europe) subvenciona, desde Estados Unidos, a todas las organizaciones favorables a la construcción europea mientras que, del lado europeo, el «Comité de Acción por los Estados Unidos de Europa» le sirve de repetidor. Su presidente es el entonces comisario francés del Plan, Jean Monnet. Además, el Club de Bilderberg selecciona y promueve a las personalidades atlantistas en Europa.

Jean Guyot, del Tesoro francés al capitalismo anglosajón


Jean Guyot, quien trabajó con el gabinete de Jean Monnet antes
de convertirse en subdirector del Tesoro, garantiza el contacto entre el Plan Marshall (Estados Unidos) y el Comisario General del Plan (Francia). 
Posteriormente, en 1983, el propio Jean Guyot fundará CARE-France con apoyo del Plan Marshall y de CARE-International. Más adelante, en 1992, Guyot creará la Fondation Hippocrene, reconocida como de utilidad pública, «para fortalecer la cohesión entre jóvenes europeos»

Llega entonces la época de la CEA, la Comunidad Económica del Carbón y el Acero, concebida por Monnet y con Guyot como responsable financiero. 
Según su biografía oficial, Guyot «contribuye a la credibilidad de la primera institución de la historia de Europa ante medios financieros y americanos permitiendo a la Alta Autoridad del CECA la apertura de empréstitos a su nombre, lo cual era poca cosa en aquel entonces, sobre todo ante los inversionistas americanos». 
«Aquellas operaciones se realizaron con ayuda de unos pocos financieros entre los que se encontrabab André Meyer, socio de Lazard; David Rockefeller, quien dirige el Chase Maniatan Bank, y Siegmund Warburg. »

De esta manera, el alto funcionario Guyot se acerca a las élites bancarias y financieras internacionales. 

• André Meyer es un francés que entró al banco Lazard y se fue a vivir a Estados Unidos. Se convirtió en «el banquero de inversiones más importante del mundo occidental», según su necrología, realizada por la revista Fortune. 

• David Rockfeller, heredero de la Standard Oil, es a la vez la principal fortuna de Estados Unidos y un hombre influyente. Es fundador del Club de Bilderberg. 

• Siegmund Warburg, es fundador del principal banco británico de inversiones, el S. G. Warburg & Co.

En 1955, Jean Guyot, siguiendo los consejos de Jean Monnet, abandona el servicio público y se une a André Meyer en el banco Lazard, donde se mantiene hasta el año 2005. «La CECA acrecienta así su presencia en los mercados financieros internacionales y Lazard se mantiene cerca de la institución europea, cuya dirección financiera se encuentra entonces en manos de Paul Delouvrier, sucesor de Jean Guyot (…) Más generalmente, éste último actúa permanentemente por la construcción de una Europa financiera». 
Para decirlo en forma elegante. El banquero Guyot presta dinero a las instituciones que él mismo había dirigido en sus tiempos de alto funcionario. Y esas instituciones se endeudan, beneficiando así al banco de los hermanos Lazard.

ONG: ¿Imparcialidad ante los gobiernos?

Fundada en 1983 por Jean Guyot, CARE-France estuvo después bajo la presidencia de Marina de Brantes y su actual presidenta es Arielle de Rothschild. Se trata de una asociación reconocida como de utilidad pública por la República Francesa. A través de su sitio en Internet, esta ONG se define a sí misma de la siguiente manera: «CARE es una organización de solidaridad internacional, no confesional y apolítica». ¿Es eso cierto?

Tomemos el ejemplo de la Palestina ocupada, donde CARE-France gasta 3 millones de euros al año, o sea el 20% de su presupuesto. Oficialmente, esa suma se dedica al saneamiento del agua y la distribución de medicinas. En su documentación, la ONG se abstiene de tomar posición sobre los conflictos de la región. Pero en su informe moral del año 2008 se jacta de haber organizado en Francia un prestigioso encuentro: 
«El Consejo Pasteur-Weizman y CARE se asociaron en una velada excepcional en la Ópera de París, en presencia y en honor de Shimon Peres, presidente del Estado de Israel y Premio Nóbel de la Paz, en ocasión de su visita oficial a Francia y bajo la presidencia de Simone Veil y de Lily Safra. Toda la ganancia se destinó a la investigación científica de Pasteur-Weismann y a los programas humanitarios de CARE».

Teniendo en cuenta los vínculos que la familia Rothschild ha mantenido históricamente con el Estado de Israel y el explícito apadrinamiento de la ONG CARE a la mencionada gala, cualquiera está en su legítimo derecho de interrogarse sobre la naturaleza de las acciones de CARE en Palestina.

ONG e instituciones intergubernamentales




Helene D. Gayle, directora de CARE-USA, en el Forum de Davos, 31 de enero de 2009.

Aunque no admiten sus vínculos con los gobiernos, las ONGs internacionales hacen gala de sus lazos con diversas instituciones intergubernamentales, lazos que ha menudo se interpretan como garantía de la competencia y la imparcialidad de las ONGs. Pero, ¿es así en realidad?

Volviendo al caso que estamos estudiando, la administración de CARE-USA (la casa madre) se compone de una colección de ex responsables del Banco Mundial, empezando por su presidente W. Bowman Cutre y su directora general Helene D. Gayle. Según el sitio web de la ONG, su principal actividad es la lucha contra la pobreza y el hambre, conforme a la tradición inaugurada en Europa al término de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, afirma estar realizando un intenso cabildeo ante el Congreso y la administración Obama con vistas a la instauración de un amplio programa público de respuesta a la actual crisis alimentaria mundial.

Sin embargo, la mayoría de los observadores consideran que esa crisis alimentaria es consecuencia de las políticas que el Banco Mundial impuso en años anteriores como medio de instaurar la globalización económica. Desde ese enfoque, la actividad humanitaria de CARE no sería otra cosa que un intento por limitar los devastadores efectos sociales de la política imperial impuesta por el Banco Mundial.

¿Imparcialidad ante los intereses económicos?

Volvamos a París. En lo referente a la carrera personal de Arielle de Rothschild, en muchos aspectos similar a la carrera de sus predecesores Jean Guyot y Marina de Brantes, ella misma indica en una entrevista concedida a BFM que trabajó para el grupo Rothschild y que entró más tarde al banco Lazard. Organizó entonces en Libia la privatización del banco Sahara (comprado por el banco PNB Paribas). Cuando la periodista le pregunta si sus actividades anteriores le permitirán dirigir CARE-France con facilidad, Arielle de Rothschild lo confirma indicando que: «Al final, los interlocutores son los mismos.»

Los bancos de negocios son los bancos de capitales a largo plazo, especializados en el financiamiento de empresas. Trabajar en uno de ellos permite establecer estrechos vínculos con los altos dirigentes de las transnacionales, que son los famosos «interlocutores» de Lazard y de CARE. Debe ser por eso que, en el sitio web de CARE, se puede leer lo siguiente: 
«¿Por qué convertirse en [una empresa] asociada a CARE-France? 

• Porque CARE es una de las pocas ONGs de desarrollo capaces de acompañar también a las empresas en cuestiones de responsabilidad social y ambiental

• Por el enfoque global, asociativo y participativo de CARE

• Por el constructivo enfoque «proempresa» de CARE

• Por la capacidad de CARE para desarrollar operaciones/campañas a nivel mundial».

Asociaciones ONG-empresas

Las asociaciones ONG-empresas son, en muchos casos, asociaciones ONG-transnacionales. Esa mezcla no goza de una aceptación unánime entre las organizaciones. Generalmente es objeto de denuncias, en el caso de Francia, por parte de organizaciones como Survie o Attac. Algunos colectivos se componen incluso de contestatarios que realizan acciones en ese sentido, como el colectivo «Areva ne fera pas la loi au Niger» [En español, Areva no impondrá su ley en Níger.NdT.] que denunció recientemente una asociación existente entre las ONGs Médecins du Monde y Serpa y la empresa Areva.

Para las empresas transnacionales, ese tipo de asociación representa la posibilidad de desviar la atención del polémico papel político que ellas mismas desempeñan y de ganarse la simpatía que siente el público por el accionar de las ONGs. En ciertos casos, existe una total contradicción entre la práctica de las transnacionales y los ideales que las ONGs dicen defender. En otras palabras, ciertas ONGs no defienden en realidad los ideales que proclaman sino que sirven de coartada a las transnacionales que las subvencionan. Peor aún, ciertas ONGs llegan a utilizar su propio estatus para permitir que las transnacionales puedan desempeñar un papel político a espaldas del público. Ese fenómeno va en aumento con el desarrollo del papel de los llamados OSC (Organismos de la Sociedad Civil) en el seno de la ONU.

En el caso de CARE, la lista de empresas asociadas habla por sí misma: Orange, Sanofi-Aventis, Lafarge, EDF, Starbucks...; empresas que mantienen grupos de cabildeo en el seno de la Unión Europea, de la OMS y de la OMC. Lafarge es un ejemplo ilustrativo. Se trata de un grupo francés de materiales de construcción, líder mundial de la producción de cemento. Su actividad es muy contaminante y Lafarge la ha desarrollado a costa de severos daños al medio ambiente. Actualmente bajo la dirección de Bruno Lafont, esta empresa tenía hace algunos años entre sus administradores a Hillary Clinton. La entonces Primera Dama de Estados Unidos intervino para reducir en un 60% una enorme multa que la empresa se había ganado por sus violaciones de las leyes estadounidenses sobre el medio ambiente –leyes ya de por sí más que laxistas. Lafarge es miembro de poderosos grupos de presión, como Empresas por el Medio Ambiente (EPE) –grupo que preside el propio Bruno Lafont– o el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), sin hablar de la European Roundtable of Industrialists (ERT). Y, por supuesto, Bruno Lafont estaba como participante en la última reunión del Club de Bilderberg. Para la transnacional Lafarge, la asociación de su propia imagen a cualquier tipo de acción humanitaria, como las que realiza CARE-France, es una necesidad en términos de propaganda.

Complejidades del poder y del contrapoder en la «gobernanza global»

No es nuestro objetivo restar importancia al aporte de las ONGs en el plano internacional, ni estigmatizarlas a todas por el comportamiento de algunas de ellas, aún tratándose de las más visibles. Pero esto no implica tampoco que no seamos capaces de analizar con lucidez lo que ha pasado a ser un fenómeno de fondo.

Después de los Estados y de las empresas transnacionales, son ahora las ONGs las que están haciendo irrupción en la escena política mundial. Y lo hacen ejerciendo un «soft power», según la expresión del profesor Joseph Nye, o sea una forma de poder moral. Pero, ¿constituyen por ello un contrapoder? Sólo en algunos casos excepcionales se encuentran las ONGs en esa situación. Lo que más generalmente sucede es que las organizaciones no gubernamentales actúan de forma autónoma, pero si los gobiernos las subvencionan o las empresas las financian es porque su acción es una prolongación de las políticas [de quienes aportan los medios].

En el caso de CARE-International, esta ONG es un ente directamente creado por el gobierno estadounidense en el marco del Plan Marsall. CARE-International persigue objetivos particulares que se inscriben en los del propio Plan Marshall y refuerzan la imagen filantrópica de la política de Estados Unidos a favor de la reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial. Su acción caritativa no gubernamental forma parte de un plan de propaganda gubernamental. 
Hoy en día, la rama francesa de CARE sigue cumpliendo esa misma función, aunque en otros teatros de operaciones. De esa manera, su acción caritativa en la Palestina ocupada forma parte de un plan propagandístico del gobierno colonial israelí. 
CARE-France es financiada además por bancos y transnacionales que utilizan la imagen de la ONG bienhechora para acallar las críticas que las acusan de comportarse más como saqueadores económicos que como constructores de riquezas.




David Axelrod, el especialista en creación de ONGs al servicio de las transnacionales, actual consejero de Barack Obama en temas de relaciones públicas y propaganda.

En Estados Unidos, la firma ASK Public Strategies se ha especializado en la creación de ONGs por cuenta de empresas transnacionales. El objetivo es lograr que las empresas puedan ejercer una influencia indirecta sobre el debate público. Este método supone, por supuesto, que el vínculo existente entre la ONG y la transnacional que la financia se mantenga en secreto. Y pudiera ser peligroso que ese vínculo saliera a la luz pública, como sucedió cuando la prensa reveló que la asociación de consumidores por una electricidad confiable (CORE) en realidad había sido creada por ASK Public Strategies por cuenta de las centrales nucleares civiles Excelon. En todo caso, el fundador de ASK Public Strategies, David Axelrod, funge actualmente como consejero principal del presidente Barack Obama.

A principios del siglo XX, el senador belga Henri La Fontaine creó la Union des associations internationales. Esta última desempeñó un papel en la constitución de la Sociedad de Naciones, predecesora de la ONU, y del Instituto Internacional de Cooperación Intelectual, que sirvió de base a la UNESCO. En aquel entonces, la idea era que la paz no era solamente asunto de los gobiernos sino algo que incumbía a todos y cada uno. Las asociaciones estaban en el deber de desempeñar un papel educativo.

Actualmente, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas ha concedido el estatuto de consultantes a 3 195 ONGs, que tienen por consiguiente acceso a las conferencias internacionales, lo que les permite informarse y al mismo tiempo promocionar sus propias ideas. La lista de esas ONGs conforma un inventario casi surrealista. Por supuesto, junto a CARE-International encontramos asociaciones en los que se reúnen empresas transnacionales (como el ya mencionado Business Council for Sustainable Development o el World Economic Forum de Davos) y asociaciones que sirven de pantalla a la CIA (como la Ford Foundation o la Freedom House). En otras palabras, con el tiempo, se ha venido produciendo un significativo alejamiento del principio fundador de participación de los individuos en el esfuerzo de paz.



Jacques Attali

Dentro de esa perspectiva, Jacques Attali ha propuesto la creación de una Organización de Asociaciones Unidas, que dispondría de un poder de decisión y participaría en una nueva «gobernanza mundial». Las ONGs serían legitimadas en función de sus «luchas por la aplicación de los fundamentos de la democracia: la libertad de expresión, la protección de la mujer y del niño, la lucha contra la pena de muerte, el derecho al trabajo, el derecho al crédito, el derecho a la vivienda» (sic). 
Ese proyecto legitima la progresiva tendencia de las grandes ONGs que pretenden utilizar su propia imagen para apoderarse de los mecanismos de decisión política en detrimento de la soberanía de los pueblos.

FUENTE: Red Voltaire

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2.8.09

Se vienen (Por Eduardo Aliverti)


La única diferencia con otrora es que no cuentan con el partido militar, que siempre les resolvió sus negocios a costa de golpes y terrorismo de Estado. Y podría agregarse que, por el momento, tampoco cuentan con algún fantoche capaz de asegurarles conducción política firme. Pero están en eso. Los impulsan las virtudes populistas del kirchnerismo. Y los ayudan los errores y horrores del comando presidencial.
Para empezar por lo segundo: una cosa es que haya fallas de interpretación política, que las puede tener cualquiera; y otra, que en lugar de simples o hasta severas deficiencias de ese tipo ocurra, directamente, una enajenación de la realidad. Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando Cristina habla de un país donde el kilo de pan no llega a los 4 pesos. O cuando cita al salario mínimo como el más alto de la historia a valores comparativos, con un contexto de 40 por ciento de trabajadores en negro a los que el discurso oficialista no registra nunca. O cuando su esposo se pretende víctima de la “vieja política”, en alusión al aparato del peronismo bonaerense que él eligió como aliado, sin ejercitar una mínima autocrítica. Cabe preguntarse, pero a esta altura la respuesta parecería estar clara, si no hay nadie en el entorno kirchnerista que prevenga sobre estos papelones insondables; o si esa gente existe pero lo único válido es el humor con que la pareja se despierta en Olivos. La tentación es adjudicar estos derrapes a problemas comunicacionales que vaya si los hay, y muy ostensibles. Pero si se afina la lectura, habrá de concluirse en la obviedad de que la comunicación es efecto antes que causa. Los Kirchner comunican no lo mejor sino lo peor de lo que son. Todo lo que sirvió en la primera etapa de su gestión, para marcar la cancha desde una autoridad ejecutiva fuerte, muy fuerte y necesarísima siendo que partieron de poco más de 20 por ciento de votos en una Argentina desolada y desconfiada, hoy se convirtió en el anverso. Pero no, desde ya, porque se trate de presentar una imagen diluida. Todo lo contrario, la debilidad con que emergieron del 28 de junio impone actuar con un perfil audaz de relanzamiento del mando. Y menos que menos es cuestión de ceder a las extorsiones corporativas, porque eso sería sencillamente su fin ya mismo. No pasa por echar a Moreno, ni por el Consejo de la Magistratura que no le importa a nadie, ni por caer vencidos ante presiones gauchócratas que redundarían en un desfinanciamiento gravísimo de las arcas públicas. Nada de lo que hagan en ese sentido alcanzará. Nada. Acaban de sufrir los primeros botones de muestra. Presentaron el proyecto para limitar los superpoderes del Ejecutivo, que fue casi la nave insignia de la perorata opositora, y ahora les dicen que el problema no es ése sino los decretos de necesidad y urgencia. Aumentaron el subsidio para los tamberos y les avisan que no es suficiente. Porque no quieren leche, quieren soja. Quieren todo el país tapizado de soja y los tambos son un obstáculo. De manera que no, no pasa por ahí. Pasa porque en lugar de fugar hacia delante lo hacen para atrás. Se encierran en sí mismos. No convocan a los aliados naturales y potenciales, más que para diluirlos junto con la derecha en un escenario de “diálogo” protocolar que sólo se impuso para ganar tiempo. No concretan ni muchas ni algunas de las iniciativas reactivadoras que anunciaron, como el despegue de créditos para la vivienda. Sólo se sostienen, en términos de política salarial y paz social consecuente, con la efectivización (dato nada menor, claro) de las paritarias. Hay la sensación de que quieren mucho más subsistir que revivir, bien que no a como sea sino conservando rasgos de verba y accionar progresistas que, sin embargo, corren riesgo de dilución. ¿Qué pasa, ya que estamos, con la nueva ley de radiodifusión, de servicios de comunicación audiovisual o de como quiera llamársele a poner límites en la concentración oligopólica de la radio y la tevé?
Buen momento para que sobrevengan unas preguntas retóricas. ¿Es por algo de todo esto y de sus adyacencias que se putea a los Kirchner? ¿Son el estilo arrogante de Cristina y las desmesuras caricaturescas de su marido (no las ideológicas, las otras) lo que irrita a campestres, medios, obispos y tilingos de la City, de barrio o de apellido compuesto? ¿Es Morenolandia lo que desata la furia de formadores de precios que los forman como más les place en la inflación real? ¿Así que ahora la derecha se preocupa por la independencia de los jueces? ¿Se estrechan los contactos entre Cobos y De Narváez porque los inquieta la salud republicana? ¿El geométrico crecimiento de la fortuna del matrimonio, el avión particular de 4 millones de dólares que usaba el ex secretario de Transporte, las andanzas con los empresarios amigos de juego y constructoras son lo que enardece a los opositores de negocios con el Estado, de prensa a su servicio, de traición a la fuerza que los incluyó en una fórmula presidencial? Qué extraordinario. Es tan notable, que hasta algunos de los propios partisanos agromediáticos tuvieron que ponerle paño tibio a lo sucedido esta semana en la “asamblea” de productores de la Rural, a pura ropa típica de tonos cuidadosamente opacos mientras sus mujeres recorrían el predio con botas texanas de carpincho y sacones de zorro colorado canadiense. Igual que la puta montonera que nos gobierna con su glaciar y sus collares, dirán el cogotudaje y su coro de comadres y compadres de batón mental: pierden de vista que llorar la biblia con el calefón no se trasunta de la misma manera. Gritaron, allí, en la Rural, en la sede del golpismo, que el campo no da más, que no hay que transar nada, que Martínez de Hoz se merece un monumento y que el agro tiene que conducir la “transición” hasta 2011. Fue tan un show de la patota sojera que, después, el tránsfuga de Buzzi y algún otro intentaron bajar un cambio, porque percataron la imposibilidad de no coincidir con la descripción de lo ocurrido como el comunicado número uno de la Junta Militar.
Un Gobierno de palabras más encendidas que eficaces pero con ciertos apliques ejecutivos de centroizquierda, valga el convencionalismo para entendernos rápido, ha desatado esta furia. Es el conjunto lo que no aguantan. Dentro de él hay ingredientes a los que ya están resignados, aunque nunca del todo. Las retenciones, el acomodo del dólar a valor de sus fauces, el retiro del Estado hacia un rincón de bobo contemplativo como no sea para proteger su seguridad a tiro limpio, son las aristas principales de una rabia de clase que tampoco digiere los milicos en cana; los enfrentamientos con la Iglesia; el ¿todavía? intento de regular a los tiburones mediáticos; una política exterior alejada de la órbita del Imperio. Y jamás perdonarán la reestatización del sistema jubilatorio. Jamás.
Más vale que los K empiecen a articular un arco de alianzas amplio. Debería incluir con inteligencia a porciones del radicalismo que, por lo bajo y (más por lo bajo aún) concientes de su histórica incapacidad para gobernar, andan asustados con lo que se viene si esta derecha, hoy sin más timón que la facción agraria y las corporaciones de prensa, encuentra un horizonte de liderazgo.
FUENTE: MARCA DE RADIO

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"Una pulga no puede picar a una locomotora, pero puede llenar de ronchas al maquinista" (Libertad, amiga de Mafalda)